QATAR.- El calor apresaba a Sudáfrica cuando una tarde del 2010, Luis Suárez evitó un gol de Ghana en el Mundial tapando la pelota con la mano en la línea. Por aquella infracción, el uruguayo recibió la tarjeta roja, pero el penal sancionado lo falló Asamoah Gyan, y Uruguay pasó de ronda después. Con el recuerdo de aquel partido, Suárez, cerca de enfrentar a Ghana, se refirió a la situación.
En diálogo con los medios presentes en la rueda de prensa previa al siguiente duelo, el delantero sostuvo que «no tengo que pedir perdón, porque yo paré el balón con mis manos y cometí penal, pero fue el jugador de Ghana el que erró el penal. No yo«. Además agregó que «pediría perdón si le hago una falta a un rival y lo lastimo y por ello recibo una tarjeta roja».
Por otro lado, el futbolista se pronunció sobre la situación del seleccionado uruguayo en fase de grupos de este Mundial. «Me hubiese gustado estar en otra situación, pero el uruguayo es así, lo vive así, está acostumbrado a sufrir. Me molesta estar en esta situación porque tenemos calidad y jugadores para estar mejor. Pero me deja tranquilo que, en estas situaciones, el uruguayo rinde. Hay que asumir la responsabilidad de estar en un Mundial y no buscar excusas», exclamó Suárez.
El «Pistolero» no esquivó luego las consultas sobre su rol actual en el equipo que dirige Diego Alonso. «Obviamente que, a medida que van pasando los años, físicamente no sos el mismo de antes. Pero sí podés aportar la suficiente calidad que te llevó a estar en lo máximo del fútbol, con inteligencia y movimientos. Intentar ayudar en lo que me toque», explicó.
Con las sorpresas que dio este Mundial de Qatar 2022, el delantero se refirió también al parejo nivel entre selecciones que se vio a lo largo del certamen. «El nivel del Mundial es muy físico y muy alto. El jugador eso lo tiene que saber, comprender y analizar las características de los rivales que enfrentamos», concluyó entonces Luis Suárez al respecto.