ITALIA.- Se desarrolló durante esta tarde la otra tanda de partidos correspondientes a la segunda ronda del Masters 1000 de Roma. En este caso, habrá otro argentino que se quedará en el camino. Tomás Etcheverry no pudo seguir los pasos de Francisco Cerúndolo y se quedó afuera al caer 7-6 (5) y 6-2 contra el serbio Novak Djokovic.
En la previa el número uno, que cederá el trono nuevamente ante Carlos Alcaraz en la semana próxima, había dejado elogiosas palabras hacia el argentino: “Sí sí, lo vi. Tenía algunos puntos en aquel entonces, ¡menos que ahora! Mañana va a tener una chance de bajar la diferencia. Es una linda, linda historia. No he tenido la chance de hablar con él, es nuevo en el tour, pero parece ser una persona agradable”.
De todas formas, recordó la historia de Argentina: “Tampoco lo vi mucho en la cancha, es un jugador joven, nuevo en el circuito. Obviamente, Argentina tiene una gran tradición tenística a lo largo de los años”. Aún así no tuvo piedad esta tarde y lo llevó nuevamente a Argentina. Tuvo un sólido desempeño durante todo el partido y acabó rápidamente con las ilusiones.
El platense de 23 años había demostrado un sólido nivel en cancha al conseguir salvar dos bolas de set point en su momento y estirar hasta un tie break la primera manga. Allí Nole sacó sus mejores armas y demostró por qué es uno de los máximos ganadores de la historia del tenis. Ya en el segundo set, arrancó mal y se definió con un claro 6-2.
Tomás Etcheverry contó con espectador de lujo
Esta tarde pudo verse en el torneo que seis veces ganó el tenista europeo a José Mourinho, entrenador de AS Roma, que se dio un tiempo libre para ver tenis. Lo más seguro es que haya ido a ver a Djokovic, aunque nadie le quita lo ganado al argentino. La semana próxima volverá a tener rodaje en otros torneos de menor relevancia. Dentro de dos semanas llegará Roland Garros.






