MISIONES.- Se concluyó la octava final del TC Pista en la ciudad de Posadas, donde hubo mucho temor por la vida de Matías Canapino. El corredor se vio obligado a abandonar luego de un tremendo golpe que se dio con su prototipo. Afortunadamente, las noticias que dieron son alentadoras y no habría sufrido problemas de salud graves.
Cuando solo había cronometrado dos giros completos, el piloto de Arrecifes generó preocupación inmediatamente al sufrir un toque en la cola que lo llevó a un costado. Con mucha mala fortuna, fue a chocar con un pequeño montículo que estaba en el costado derecho. Dio una serie de trompos y finalmente el auto quedó detenido por completo.
A simple vista, la imagen que se veía por televisión mostraba el estado en que había quedado el auto. Parte de la zona de la trompa había sido visiblemente dañada. Sin embargo, posteriormente llegó la tranquilidad al ver movimiento dentro del Chevrolet. Se pudo mover por sus propios medios y tranquilizó al equipo médico de la ACTC Argentina.
La palabra de Matías Canapino
«Fue un golpe muy fuerte. Solo hay algún dolor muscular, pero funcionó muy bien las medidas de seguridad y gracias a todo el cuerpo médico de la ACTC«, resaltó en primera instancia. Asimismo, cuando se fue de la pista analizó que «se veía venir» el choque. De todas formas, esquivó la polémica en diálogo con Solo TC al afirmar que no había visto la maniobra.
El hermano menor de Agustín está haciendo sus primeras armas dentro del automovilismo argentino. Todavía no consiguió dar el salto hacia el TC, pero sí ya se lo ha visto dentro de la estructura del TC 2000 como uno de los integrantes del equipo. Afortunadamente, esta historia solo quedará como una anécdota y podrá decir presente en la próxima carrera en San Juan.