SALTA – Uno nunca se aburre en la Cámara de Diputados de Salta. Durante la última sesión se vivieron momentos de mucha tensión, mientras se trataba un proyecto de Ley. Se trata de un escrito que habla sobre la violencia se da por las personas que ocupan cargos jerárquicos. Se olvidan que fueron trabajadores. Pero la atención fue captada por la parlamentaria Mónica Juárez, que hizo un tremendo descargo.
“Cómo no voy a acompañar este proyecto si yo he sido víctima de tantas cosas en ésta Cámara. He tenido que soportar que le saquen una foto a mis pies y mis talones para burlarse. Eso es violencia institucional. También he tenido situaciones que me han dejado con tratamiento psicológico”, dijo la legisladora provincial.
“Inclusive tuve que tomar Alplax para poder venir a la Legislatura y con tanto cariño, el diputado Albeza era el que solía calmarme al principio en estos dos años. Así que cómo no hablar de violencia institucional en esta Cámara. Al principio a mí me avergonzaba, me hacía sentir incómoda, pero las palabras de la diputada Paredes son sumamente inspiradoras”, remarcó la diputada Juárez.
“Las víctimas no podemos ser las que nos callemos. Tenemos que ser las que hablemos, tenemos que tener una ley que nos ampare. Proyectos como estos hay que tratarlos y ejecutarnos y no caer en la hipocresía de hacer leyes que después nosotros mismos no cumplimos”, manifestó Mónica Juárez al final de su intervención.
El día que Mónica Juárez contó que sufrió acoso sexual en la Cámara de Diputados
Con mucha, demasiada, liviandad, Mónica Juárez reveló en su programa de televisión, “Lo que no dije”, que un diputado salteño la acosó. Es decir, ella llegaba a la Legislatura y tiene que verle la cara a una persona que la seguía hasta su casa e incluso se tomaba fotografías en su vereda para demostrarle que efectivamente la estaba siguiendo.
La revelación llegó cuando compartía piso con su par, Luis Albeza, con quien mantiene una buena relación. Hablando sobre cómo la gente creyó que ambos estaban manteniendo un romance, fue que la diputada saencista dijo que aprovechó esos rumores para sacarse de encima a un diputado que la hostigaba.
De acuerdo a los detalles que ella misma brinda durante su relato, se puede dar por sentado que se trató de una situación más que complicada y peligrosa. El acosador en cuestión, de quien hasta el momento no trascendió el nombre, la llamaba a la madrugada y le mandaba fotos. Juárez terminó confesando que el legislador puso un freno cuando la figura de Albeza saltó en escena.
El relato de Mónica Juárez no fue para nada una anécdota, no es una historia que una mujer debiera vivir. Ella misma reveló que durante el tiempo que duró el acoso, la pasó mal: “fue feo”, llegó a decir. Se desconoce si la diputada radicó la denuncia en contra de su par o si la oficina de la Mujer actuó o actuará de oficio ante tan aberrante testimonio.