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Policiales

Tartagal: con un compilado de las cámaras que rodean al hospital, la fiscalía dio por resuelto el robo de la bebé

Tal como lo había anticipado, incluso a través de un comunicado institucional, ayer la unidad fiscal a cargo del caso liberó las pruebas que derivaron en la detención de la única acusada por el robo de una beba, hecho que conmocionó a toda Salta.

Tartagal

SALTA – Con su prueba estrella, la Unidad Fiscal creada para investigar el robo de una beba del hospital Juan Domingo Perón, de la ciudad de Tartagal, salió ayer a lucirse con el esclarecimiento del caso, justo a días de un comunicado oficial en el que la Procuración General salió a respaldar la tarea de los fiscales, pesquisas que habían comenzado a ser blanco de cuestionamientos por la detención de una mujer, a la que ya se la tildaba de “perejil”.

El robo de la beba, luego nombrada como Estrella por sus padres, ocurrió el 14 de julio pasado, cuando la pareja la perdió de vista unos minutos dentro del cuarto que le fue asignado dentro del hospital. Fue mientras la madre, acompañada por su marido, fue al baño.

Al regresar, la pequeña ya no estaba, lo que activó una búsqueda que movilizó no sólo a todo el personal del hospital, sino también a toda la policía provincial y a los mismos vecinos de Tartagal, quienes siguieron el episodio del robo de la beba prácticamente minuto a minuto.

La noticia tuvo a Salta en todos los portales informativos, tanto locales como a nivel nacional. La fuerte presión generada, tanto por la nutrida presencia de la policía como mediante los medios informativos, tuvo su resultado, pues la pequeña fue hallada abandonada al día siguiente, en una casa deshabitada en el barrio Roberto Romero, de esa misma ciudad.

El rescate de la beba recién nacida, con un grado de hipotermia, trajo un gran alivio, aunque la tarea no estaba completa, pues todos querían saber cómo fue que se robaron a la niña desde adentro del hospital, hecho que puso en el ojo de la tormenta a varios funcionarios, entre ellos al ministro de Salud, Federico Mangione, quien llevaba pocos meses en el cargo.

Como primera medida, el funcionario canceló el servicio de seguridad privada que se había contratado para darle tranquilidad a los pacientes y el personal de salud del nosocomio, medida que todos consideraban de “cajón” dada la envergadura del hecho.

Los cuestionamientos siguieron y apuntaron a la policía y a los fiscales designados para esclarecer el caso. Se trata de la Unidad Fiscal conformada por Pablo Cabot, Rafael Medina y Lorena Martínez, quienes dirigieron las pesquisas que, a los días, decantó en la detención de una mujer.

La acusada, quien unas semanas atrás estuvo internada, al parecer, por perder un embarazo, fue apuntada como la responsable del robo. La acusación, sin embargo, generó sospechas, pues nadie creía que la mujer podía cometer semejante robo sola y mucho menos, salir luego a la calle con la beba y abandonarla en la casa del barrio Roberto Romero, cuando todos estaban alertas a movimientos extraños.
Secuencia

Para dejar en claro estos cuestionamientos, los fiscales consideraron que los avances producidos en la causa eran suficientes, por lo que decidieron levantar la reserva de las actuaciones dispuesta oportunamente para evitar cualquier tipo de entorpecimiento.

En su nuevo comunicado sobre el caso, reafirmaron la detención de la única acusada, una mujer de 25 años, como presunta autora del delito de sustracción de menores, previsto en el artículo 146 del Código Penal, acusación que surgió de “un minucioso análisis de cámaras de seguridad públicas y privadas, donde se pudo establecer el recorrido que habría realizado la acusada en forma previa y posterior al hecho”.

A través de un video, cuyo contenido es una compilación de los fragmentos más incriminatorios reunidos de todas las cámaras de video que rodean el hospital, tanto públicas como privadas, siendo ésta hasta el momento la prueba “estrella” del caso.

Los fiscales explicaron que en una primera cámara del Sistema de Video Vigilancia, se observaría a la sospechosa a las 4.59.26 de ese día, caminando por calle Warnes, entre Tucumán y Ejército Argentino de la ciudad de Tartagal, vistiendo un buzo oscuro con mangas y capucha color gris claro y un pantalón oscuro.

Minutos después, a las 5.02.40 se la observa ingresar al hospital por el sector de Pediatría. Con otra cámara, la mujer es captada a las 7.03.39 saliendo en forma peatonal del nosocomio por el sector de ambulancias, con ropa oscura, desplazándose por calle Tucumán hacia el sur, cruzando calle Warnes.

A las 7.07.26, una cámara ubicada en pasaje Ejército Argentino y Bolivia, la capta caminando por pasaje Ejército Argentino hacia el sur y llevando un bebé entre sus brazos y a las 7.08.11 queda registrada cuando se coloca una campera oscura con mangas y capucha claras para luego perderse de vista.

La misma mujer, mediante una cámara de seguridad privada, es retratada a las 7.35.42 pasar corriendo por la calle Los Quebrachos, cercana al lugar del hallazgo posterior, con un bulto oculto bajo sus prendas. Cabe aclarar que se trata de una cámara infrarroja que se activa con el movimiento y modifica los matices de las tomas. No obstante, es clara en la definición de su representación.

Por esta tarea, la fiscalía repartió flores a la Brigada de Investigaciones, ya que a partir de la individualizaron de la sospechosa, los sabuesos se movieron por todos lados hasta identificar a la acusada. Pese a ello, explicaron que la investigación aún se encuentra en curso luego de haberse realizado diversos allanamientos, y que existen numerosas medidas dispuestas en cumplimiento para lograr el esclarecimiento del hecho.