REPÚBLICA CHECA.- La Selección Argentina de Básquet comenzó el camino de su reestructuración tras quedarse afuera del Mundial de Básquet. En ese sentido, hoy derrotó como visitante a República Checa 101 a 87 en un amistoso. Pablo Prigioni pudo ver en un gran nivel a casi todos los jugadores que ingresaron a la cancha en Brno.
El equipo argentino comenzó con todas las luces en defensa y le permitió hacer una leve ventaja en el inicio, que luego se achicó a dos unidades (28-26). En el segundo cuarto, hubo algunos altibajos que lo colocaron abajo en el marcador, pero algunos triples de Lucio Redivo, Patricio Garino y de Nicolás Brussino le dieron la posibilidad de irse al descanso 53 a 47.
En el complemento, los pívots tuvieron un arduo trabajo en defensa a la vez que Brussino continuó con los triples. Con el destello de los más jóvenes y la capitanía de Facundo Campazzo, sacaron una distancia de 11 unidades (78-67). Los checos parecían reponerse, pero llegó un parcial 13-0 de Argentina que le dio la victoria cómodamente.
Argentina aprobó un examen importantísimo en su preparación para el torneo clasificatorio a los Juegos Olímpicos, luciendo un juego altruista, de gran intensidad y efectividad que se mantuvo los 40 minutos, aún con la constante rotación que propuso Prigioni. Las 27 asistencias en 29 conversiones, y los 20 triples en siete manos distintas, producto de 41 intentos (48%), resaltan una excelente actuación colectiva.
Los artilleros de la Selección Argentina
Facundo Campazzo cerró como uno de los grandes artífices del triunfo con 19 puntos y 10 asistencias. Además del nivel del nuevo jugador de Real Madrid, Brussino se destapó con 7-12 en triples para cerrar con 27 tantos. Le agregó cinco rebotes, cuatro asistencias y cuatro robos. Desde la banca, Lucio Redivo (12) y Tomás Chapero (10) cumplieron las expectativas.






