BUENOS AIRES.- A pocos días de las Elecciones 2023 primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), se percibe una inquietud latente en el ambiente respecto al descontento y la decepción hacia los actores políticos, lo cual se ha materializado en la forma de votos en blanco y nulos, así como en la disminución de la participación ciudadana.
En la semana previa, todos los contendientes electorales han enfatizado la necesidad de acudir a las urnas como un deber cívico.En este sentido, en lo que va del proceso electoral, 18 de las 24 jurisdicciones del país ya han emitido sus votos en diversas categorías como gobernador, vicegobernador, diputados, tanto en las elecciones primarias como en las generales. Estos eventos iniciales han brindado algunas percepciones preliminares que revelan cifras desalentadoras en términos de participación en las Elecciones 2023.
Aunque la situación no es precisamente nueva, la tendencia hacia la disminución de la asistencia en cada elección se ha vuelto más evidente con el tiempo. Los principales aspirantes a la presidencia han expresado su preocupación basándose en encuestas y análisis realizados por sus equipos técnicos, indicando que las próximas PASO podrían ser testigos de un aumento en el fenómeno de los «desencantados», reflejado en la abstención y el voto en blanco como tendencias predominantes.
Elecciones 2023: apatía y desilusión, los principales desafíos
El voto en blanco y el ausentismo se perfilan como los protagonistas de las PASO. Las estadísticas oficiales del Ministerio del Interior de la Nación señalan que las PASO de 2021 experimentaron el nivel más bajo de participación, con tan solo un 68% de los votantes registrados en el padrón acudiendo a las urnas. A esto se suman los resultados de las 18 elecciones provinciales celebradas este año, que han arrojado alrededor de 6 millones de votos en blanco, nulos o simplemente la ausencia de votos.
Pedro Buttazzoni, consultor político y director de Droit Consultores, destaca que la sociedad muestra un creciente desencanto y desilusión hacia la política y el sistema político en su conjunto. Esta sensación no está atada a un color político en particular, sino que se deriva de la percepción de que la política no resuelve los problemas del país. La persistente recesión económica desde 2011, con sus desafíos de crecimiento, inflación y pobreza, ha alimentado un descontento generalizado.
Facundo Cruz, politólogo e integrante del Centro de Investigación para la Calidad Democrática (CICaD), considera que la reducción de la participación en las Elecciones no representa necesariamente una crisis de representación o un malestar profundo, sino más bien un patrón que ha disminuido en torno a un 5% a 10% cada década. Señala que no es un desencanto explosivo, sino un proceso gradual.
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— #EleccionesAR (@InfoDINE) August 10, 2023
⚠️Recordá que el día de la elección tenés que llevar el documento que figura en el padrón o una versión posterior.
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