BUENOS AIRES.- Como sucedió en la semana, la pica entre San Lorenzo y Huracán continuó en la cancha. Desafortunadamente, no hubo un dominador en el encuentro y tras los 90 minutos se encontró con un 1 a 1. Ignacio Pussetto puso en ventaja a la visita, pero el local lo igualó en el minuto 98 de penal con Adam Bareiro, que hizo un festejo «polémico».
Luego de tanto ir y buscarlo, en el área se encontró una mano sobre el final que le dio señales de vida al equipo de Rubén Darío Insúa. A cargo se hizo el goleador del equipo, el paraguayo Bareiro, que no dudó y consiguió darle el empate en la última jugada del partido. Luego salió a celebrarlo y se llevó el dedo por encima del labio superior.
Era una dedicatoria para Matías Cóccaro, el delantero uruguayo que es una de las figuras inesperadas del cuadro de Diego Martínez. Como no podía ser de otra manera, el oriental le devolvió el festejo y ante las cámaras comentó: «Nos festejaron el gol en la cara, no sabía que tenia un ídolo. Cuando quiera le mando la camiseta. Siempre que hace goles se acuerda de mí o por ahí por alguna que otra cosita estará pensando en mí«.
Empate que no suma para San Lorenzo y Huracán
En el caso del Ciclón, sigue alejado de la zona de clasificación de los Playoffs de la Copa de la Liga. Tras siete fechas, consiguió ganar en el primer partido -contra Lanús- y luego hilvanó seis empates consecutivos. Además, permitió el acercamiento de Boca y otros clubes en la pelea por entrar a la edición 2024 de la Copa Libertadores.
En el caso del Globo, pasó a ser escolta en la Zona A con su empate tras llegar a los 13 puntos producto de cuatro victorias, un empate y dos caídas. En lo que respecta a la lucha por el descenso, ya sabe que podría llegar a ser alcanzado o superado por varios equipos. El único club que terminará por debajo de su puntaje será Vélez, que el viernes igualó con Tigre.