CÓRDOBA.- El incendio forestal que afectó a la región de Punilla, en Córdoba, se convirtió en un episodio preocupante en el que el gobernador de la provincia, Juan Schiaretti, se vio envuelto inesperadamente. Mientras realizaba una visita a la zona afectada junto a varios funcionarios, se vio obligado a evacuar debido a la creciente magnitud del fuego. En medio de esta crisis, el mandatario compartió su deseo de que se aplique la ley con rigor contra el único detenido por este incidente.
El precandidato presidencial se adentró en la zona de Los 400, ubicada en Altos del Valle, donde se concentraban los esfuerzos del gobierno provincial, los servicios de emergencia, el Equipo Técnico de Acción ante Catástrofes (ETAC) y Defensa Civil para combatir el fuego. Sin embargo, la situación se volvía cada vez más peligrosa, y los especialistas encargados de la operación solicitaron el desalojo de los vecinos para permitir el acceso de las autobombas y continuar las labores de extinción.
Desastre en Punilla: Fuego intencional pone en peligro a habitantes en Córdoba
Schiaretti mostró su cooperación al afirmar: “Me voy a retirar un poco más abajo porque hay que dejar el espacio libre para las autobombas”. Tras este traslado estratégico, las autoridades continuaron monitoreando la situación desde la sede de la Municipalidad de Villa Carlos Paz. El gobierno provincial movilizó un impresionante despliegue de recursos, incluyendo 960 bomberos, 8 aviones hidrantes y 2 helicópteros para enfrentar las llamas.
Schiaretti expresó su agradecimiento a los bomberos voluntarios y al personal de ETAC y Defensa Civil, subrayando su valiente lucha contra el fuego, así como la colaboración de los vecinos. Además, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible contribuyó con 3 aviones hidrantes, 1 avión observador, 14 combatientes, 3 camionetas 4×4 con equipamiento y 1 helicóptero con helibalde del Servicio Nacional de Manejo de Fuego para reforzar la operación de extinción.
La situación en la zona de Las 400, que conecta Villa Carlos Paz con otras localidades como Cabalango y Tala Huasi, llevó a la evacuación de al menos 30 habitantes. Lo que comenzó como una medida preventiva debido al humo invasivo se convirtió en un escenario de incendios que afectaron varias viviendas. A diferencia de los incendios previos, la fiscal Jorgelina Gómez determinó que este fuego fue intencional, lo que llevó a la imputación de un joven de 27 años, Ulises Xarate, por «incendio culposo».