FRANCIA.- Este viernes, Los Pumas no pudieron hacer pie frente a los All Blacks y cayeron duramente por 44-6 en las semifinales del Mundial de Rugby. El seleccionado argentino no fue capaz de contener el poderío neozelandés y fueron superados en todas las líneas. De esta manera, el conjunto oceánico avanzó a la final, mientras que el sudamericano irá por el tercer puesto.
A lo largo de la historia, el elenco albiceleste logró su mejor registro en la Copa del Mundo 2007 también disputada en Francia. En aquella oportunidad, derrotaron al cuadro galo por 34-10 lo que les valió el tercer lugar, su mejor ubicación histórica. Posteriormente, alcanzaron las semifinales en 2015, aunque perdieron ante Australia y luego, no pudieron con Sudáfrica por 24-13.
Ahora, los dirigidos por el australiano Michael Cheika tratarán de emular su mejor hito en la historia de los Mundiales. Enfrente, estará el perdedor del cruce entre Inglaterra y los Springbooks, quienes se verán las caras este sábado desde las 16 horas en el Stade de France. Por ende, la última presentación de Los Pumas será el próximo viernes 27 de octubre en Saint-Denis.
La desazón del capitán de Los Pumas
Tras la derrota ante Nueva Zelanda, Julián Montoya, capitán de Los Pumas, manifestó sus sensaciones en diálogo con ESPN. “No es lo mismo una medalla que no. No es lo mismo ganar que perder. Tenemos que hacer una autocrítica grande y mirar para adentro. Hay un montón de cosas por corregir. Hay que mejorar para ir en busca de eso”, expresó.
“Había que luchar por cada pelota. El equipo siguió buscándolo con errores y aciertos. No había que bajar los brazos. Nueva Zelanda nos marcó muy fácil por momentos, duele mucho. Queda una semana más para este grupo, que probablemente no sea el mismo de acá en adelante. Siempre pasa en todos los Mundiales”, confesó.






