BUENOS AIRES.- Boca Juniors se despidió de su gente en La Bombonera luego de empatar sin goles frente a Estudiantes de La Plata. Fue en el marco del inicio de la undécima fecha de la Zona B en la Copa de la Liga. El partido contó con Vicente Taborda como figura, pero el protagonismo se lo robó la hinchada con un recibimiento de primer nivel.
Con bengalas de humo azul y amarillas, el equipo que dirige técnicamente Jorge Almirón vivió un clima muy emotivo al ingresar al verde césped de su estadio. «En Río de Janeiro vamos a ganar…» es el hit que sonó al comienzo y en otras oportunidades. De esa forma, trató de darle aliento al equipo para ir por la ansiada séptima Copa Libertadores.
Ya sobre el cierre del cotejo, empezó a sonar otro de los cánticos que se ha hecho furor en el último tiempo: «La Copa Libertadores es mi obsesión». Se la escuchó en los minutos finales y así fue despedido de la cancha. Hasta Jorge Almirón fue animado para el encuentro y le devolvió las gracias a los hinchas en cercanías levantando los brazos.
La agenda de Boca
Ahora el equipo comenzará el momento previo con algunos entrenamientos en la semana antes de viajar hacia Brasil. En territorio vecino aterrizará el avión el próximo 1 de noviembre, es decir, tres días antes del juego clave ante Fluminense. Tendrá la chance de ver la cancha recién el último día previo al juego para conocer con qué se encontrará.
El hotel Hilton Barra será el lugar donde se alojará de cara a la final. No sería descabellado que los jugadores reciban una lluvia de fuegos artificiales. Por otra parte, el predio del Vasco da Gama será donde se entrenará la institución en vistas al próximo duelo. Todo está listo para una final en la que buscará cortar la sequía de 16 años sin conseguir el título.