BUENOS AIRES.- Este domingo en el Estadio Julio Humberto Grondona, Rosario Central dio el golpe como visitante y superó 2-1 a Arsenal de Sarandí en la última fecha de la Copa de la Liga Profesional. El Arse terminó con uno menos por una discutida expulsión de Joaquín Pombo y el Canalla lo supo aprovechar, como también un regalo insólito. Así, festejaron por partida doble.
El triunfo le permitía al conjunto rosarino sellar su clasificación a los cuartos de final por lo hecho en la Zona A, como también sacar boleto a la próxima Copa Libertadores 2024. Es por eso, que los dirigidos por Miguel Ángel Russo salieron con todo para conseguir los tres puntos ante un rival que buscaba despedirse con buenas sensaciones de la máxima categoría.
La primera emoción del encuentro se dio a los 12 minutos del primer tiempo luego de un grosero error de Pombo, quien calculó mal con un pase atrás y Luca Martínez Dupuy estuvo atento para abrir el marcador. Sin embargo, la reacción de los locales llegó rápidamente a los 23 minutos por medio de Juan Ignacio Cavallaro tras una asistencia de Emiliano Riveros.
Justo antes de irse a los vestuarios, el colombiano Jaminton Campaz se hizo presente para darle los tres puntos a Rosario Central. Posteriormente, a los 67’, Joaquín Pombo le ganó la posición a Ignacio Malcorra por la banda derecha, pero el árbitro Andrés Merlos observó un supuesto codazo que dejó al equipo de Darío Espínola con uno menos. Lo llamativo, es que el VAR no intervino.
La alegría de Russo por la clasificación de Rosario Central
Ante la prensa, Miguel Ángel Russo sostuvo: “Estoy feliz porque pasamos a una etapa importante. Es una alegría distinta, lo palpo minuto a minuto, lo veo día a día en el hincha, hay que disfrutar de esto y siempre buscamos que el club compita. Cuando agarramos el club, el presente era otro, ahora jugamos finales. Estamos en un lugar que no es el mismo que cuando llegamos, estamos en un club distinto”.