SALTA – Desde que dejó la función pública nacional, la esposa de Gonzalo Quilodrán, Pamela Ares, decidió abrir su propia consultora. Ares se dedicó a perfeccionar su costado más espiritual, decidió ayudar a aquellos que necesitan un empujoncito para alcanzar el estado máximo de plenitud.
A través de sus redes sociales, la exfuncionaria nacional escribió cuál es su objetivo desde que lanzó su nueva carrera en el mundo del coaching. «Guío a líderes en proceso de transformación, a quienes quieren ir al siguiente nivel de consciencia integrando todas las partes, porque somos cuerpo-mente-alma».
Seguidamente, Ares reveló que el camino no es fácil. Incluso para ella, que tiene experiencia, aún le quedan cosas por resolver. «Cuando estamos en ese estado proyectamos a cada ámbito de nuestra vida. A cada relación, a cada proyecto miedo, inseguridad. Enojo, ansiedad, vergüenza, conflicto, ira y la lista podría seguir».
En ese sentido, Pamela Ares reveló: «Viví así durante mucho tiempo. Y trabajo a diario para no proyectar mi pasado conocido en mi futuro». Es así que desde que decidió emprender su propio camino, aclaró que su trabajo no es para todos.
«Mentorias conscientes para líderes conscientes, porque no se trata de a donde querés llegar sino en quien te vas a convertir para lograrlo. Esta propuesta no es para todas las personas, ni siquiera es para muchas», confesó Ares.
Pamela Ares y una celebración muy especial
Casa hace diez años con Gonzalo Quilodrán, la mentora no perdió la oportunidad de celebrar lo que ella considera «su década ganada». «Construimos una vida hermosa juntos. Una vida que es el reflejo absoluto de todas las decisiones que tomamos. Siento paz, gratitud y amor cuando miro la familia que armamos. Sos el papá que te hubiese gustado tener y eso me da mucho amor y orgullo».
«Es cierto que en 10 años pasaron muchas cosas, algunas dolorosas, otras amargas, muchas muchas muy hermosas. Es cierto también que cambiamos mucho en estos años. Aprendimos mucho y hemos sido muy valientes para acompañar la transformación, las elecciones y las decisiones del otro con respeto y amor», dijo en otro párrafo.
Para cerrar, Pamela Ares le dedicó: «Siempre me acuerdo de una de nuestras primeras conversaciones, sobre que nada nos ata más el deseo y la decisión de estar juntos. Esa fórmula nos funciona a nosotros. Yo te elijo cada día, uno a la vez. Eso me da la posibilidad de enamorarme de muchas versiones de vos, de conocerte de nuevo. Eso me da la libertad que da el amor.