SALTA – El rostro del presidente Javier Milei está en todas partes. Incluido en Salta, en Pichanal. En una torta de cumpleaños de un niño de 11 años. En una gigantografía y en unos muffins (las viejas y queridas Magdalenas). El cumpleañero no solo decidió realizar su fiesta con esa temática, sino que la tarjeta de invitación también tuvo un toque particular.
Ayer no fue un día más en la vida de los argentinos. Ayer juró como presidente de la Nación, Javier Milei. Y también cumplió años Jonás Vizgarra, un niño de Pichanal de Salta. Lejos de caer en superhéroes que son famosos entre las infancias, decidió que su único héroe sería el economista libertario.
Por eso, le pidió a su familia que la temática de su fiesta infantil fuera «Javier Milei». En las imágenes y los videos que compartió el periodista «Yo Casto», se puede ver que la torta del cumpleañero, tiene una foto de «Peluca». Detrás suyo, aparece una gigantografía, en donde se puede ver a Milei junto al pequeño Jonás.
Aggionardo a los tiempos que corren, Jonás Vizgarra decidió subirse a la ola de las tarjetas virtuales y envió su invitación con la música de La Renga, Panic Show, más precisamente. Canción que acompañó a durante su campaña electoral. Pero dicha invitación cuenta con un detalle importante: es el propio Milei quien canta el tema mencionado.

El cumpleaños del niño de Pichanal se hizo el mismo día que la asunción del presidente de la Nación, en una canchita de fútbol. Más allá de las banderías políticas, hay que destacar el rol de los padres del pequeño. Que sólo atinaron a que su hijo pudiera pasar un cumpleaños agradable, rodeado de gente que lo quiera. Junto a sus amiguitos y haciendo lo que más le gusta, que es jugar al fútbol.
Y el caso de Jonás nos trae a la memoria la fiesta de un niño fanático del General José de San Martín. Que le pidió a su familia que todo el festejo estuviera inspirado en el prócer argentino. Y así fue. Las generaciones que vienen, llegar para enseñarnos como sociedad el valor de la historia de nuestro país. Y sobre todo, de aprender a disfrutarla de una forma divertida, y sobre todo, significativa.