Calles de Salta: (Dr. Federico Mena-Martínez Castro).-
Esta calle en nuestra ciudad homenajea a la provincia del mismo nombre ubicada en el centro de nuestro país, que limita con las provincias de Catamarca, Santiago del Estero, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, San Luis y la Rioja.
Es la provincia que ocupa el quinto lugar en extensión dentro del concierto nacional. Sus primitivos habitantes eran los Comechingones y más al sur los pampas y al noreste los sanavirones. El noroeste de la provincia se encontraba habitado por la tribu de los olongastas perteneciente a la etnia diaguita.
El primer español que pisó sus tierras fue don Diego de Rojas que partiera del Cuzco al mando de 300 hombres con el propósito de descubrir tierras que se encontraran entre Chile y el Río de la Plata. La defensa que hicieron los comechingones fue tan ardua que Rojas murió en un encuentro provocado por una flecha envenenada. A raíz de esta situación la expedición se vio obligada a regresar muy disminuida ya, al mando de don Francisco de Mendoza.
La región del Tucumán dependía del virreinato del Perú que se había creado por real cédula el 1 de marzo de 1543. La región recién comienza a tomar importancia con la creación de la Gobernación del Tucumán en 1566 y el Obispado en el año 1570. La ciudad de Córdoba fue fundada en el año 1573, por don Jerónimo Luís de Cabrera con el nombre de «Córdoba de la Nueva Andalucía”.
Previamente don Jerónimo, envió a don Lorenzo Suárez de Figueroa a que reconociese el lugar en esa tierra de comechingones.
Fundación de Córdoba
El nombre obedecía a que Cabrera provenía de la provincia española del mismo nombre en Andalucía. Al pertenecer a la Gobernación del Tucumán, en el año 1776, pasó a integrar el Virreinato del Río de la Plata y, al irse modificando las políticas administrativas del reino, pasó a integrar lo que se llamó la Gobernación Intendencia de San Miguel de Tucumán.
Al suprimirse dicha Gobernación, Tucumán, Catamarca, Santiago del Estero, Jujuy, Salta, Tarija y la Puna de Atacama, pasaron a integrar la Intendencia de Salta del Tucumán, con sede gubernativa en esta ciudad de Salta. La otra Intendencia se denominó Córdoba del Tucumán que aglutinaba a las provincias de Córdoba, San Luís, Mendoza, San Juan, la Rioja y una pequeña porción de Santa Fe. Don Jerónimo Luis de Cabrera había nacido puntualmente en Sevilla; pertenecía a una familia noble, hijo de Miguel Jerónimo de Cabrera Zúñiga y de María de Toledo y siendo muy joven, pasó a Indias con el grado de Alférez.
Escudo de la Familia Cabrera
El primer Gobernador Intendente de la ciudad, fue el Marqués de Sobremonte, el mismo que luego sería Virrey del Río de la Plata. Tiene una superficie territorial de 165.321 Kilómetros cuadrados, y según el último censo provincial, arroja una población de más de tres millones y medio de habitantes.
Cuenta con importantísimas actividades económicas e industriales. El turismo está perfectamente explotado y en gran desarrollo. Tiene variedad de climas según la región de que se trate. Cuenta además con importantes universidades dentro de su territorio, y el más legítimo orgullo de contar con la más antigua un Universidad de lo que hoy es la Argentina. Fue la cuarta Universidad fundada en América.
Decíamos que el día 6 de julio de 1573, don Jerónimo Luis de Cabrera funda la ciudad de Córdoba de la Nueva Andalucía, lo hace a orillas del río Suquía, anteriormente denominado Quisquizacate por los naturales sanavirones que venían migrando e invadiendo los territorios comechingones.
Cabrera eligió el nombre de Córdoba en homenaje a su mujer doña Luisa Martel de los Ríos, cuya familia provenía de la provincia del mismo nombre en España. Cabrera alimentaba dos importantes propósitos, cuales eran viajar hacia el sur en busca de la salida hacia el mar y creyó al encontrarse con la laguna de Mar Chiquita, que había conseguido su objetivo.
Posteriormente siguió adelante hasta llegar unas siete leguas más arriba del antiguo Fuerte de Sancti Spíritu de Gaboto y fundó un puerto al que llamó San Luis de Córdoba. Entonces Gaboto planteó un conflicto de jurisdicciones que fue ganado por el primero para la jurisdicción rioplatense. El otro propósito era el de descubrir la ciudad de los Césares.
El censo se realizó en 1778 y tanto la ciudad como la campaña, registraban un 35% de población blanca y un 65% por negros, mulatos, indios, mestizos o zambos. En el año 1622 se crea la Aduana Seca de Córdoba, cuyo objetivo era impedir el contrabando de plata y oro que se extraía en el noroeste y también n el Alto Perú. También se extraía oro en la zona serrana de San Luis. Don Francisco Álvarez de Toledo al ser nombrado Virrey del Perú, encomendó a Cabrera fundar en el valle de Salta, en el lugar donde le pareciere, y partió de Potosí en julio de 1572, y dudó entre seguir las directivas del virrey o de aceptar los consejos del Gobernador y fundador de Santiago del Estero, don Francisco de Aguirre, que lo instaba proseguir hacia el sur. Este conquistador eligió esta última opción sin que mediara conocimiento acerca de sus motivos. Esta decisión le significó la muerte a garrote vil por su sucesor don Francisco de Abreu.
En el año 1573, llega a suelo cordobés un 24 de junio, hasta el hoy río del Suquía y, según los historiadores lo denominó San Juan, en razón de ser el día de dicho santo. Llegó con aproximadamente unos cien hombres. Córdoba fue fundada como lo dijéramos anteriormente el 6 de julio del mismo año, y el acta fundacional fue elaborada por el escribano sevillano don Francisco Torres Ortíz. En la fecha se determinó el escudo de armas de la ciudad.
La comitiva fundacional se componía de las siguientes personas: Jerónimo Luis de Cabrera, además de sus hijos Pedro, Luis y Gonzalo, venidos de la conquista del Tucumán, el Teniente Lorenzo Suarez de Figueroa, Hernán Mexía Mirabal, Juan Pérez Moreno, Gonzalo Sánchez Garzón, Juan Rodríguez Juárez, Blas de Rosales, Bartolomé Jaimes, Pedro de Ludueña y su hijo Juan de Ludueña Arroyo, Nicolás Carrizo, Antón Berrú, Miguel de Mojica, Alonso de Contreras, Miguel de Ardiles; venidos con el fundador desde el Alto Perú se sumaron además: Tristán de Tejeda, Alonso de la Cámara, Juan de Molina Navarrete, Jerónimo Bustamante, Jerónimo García de la Jara, Luis de Abreu y Albornoz, Damian Osorio, Blas de Peralta. Además de: Juan de las Casas, Juan de Barrientos, Francisco Blázquez Torres y su medio hermano Juan Nieto, Juan de Burgos, Pedro de Candia, Diego de Castañeda, Juan de Chávez, Román de Chávez, Pedro de Deza, Diego Díaz, Pedro Díez de Cortés, Nicolás de Dios, Juan de Espinoza Negrete, Rodrigo Fernández, Baltasar Gallegos, Alonso García de Salas, Diego Hernández, Tomás de Iribi, Andrés López, Pedro López Centeno, Francisco López Correa, Juan López Reyna, Diego Lozano, Baltasar Maldonado de Espino, Lorenzo Martín Monforte, Alonso Martínez, Domingo Martínez, Juan Marván, Juan de Medrano, Andrés Mexía, Bernabé Mexía, Francisco Mendoza Marmolejo, Juan de Mitre, Juan Nadal, Juan Bautista Noble, Diego Ordóñez, Rafael Antonio de Palencia, Antonio Pereira, Francisco Pérez de Aragón, Juan Pérez Montañés, Melchor Ramírez, Alonso y Francisco Rodríguez, Gaspar Godines Rolón, Diego Rodríguez de Ruesgas, Juan de Soria, Pedro de Soria (el Mozo), Pedro de Soria (el viejo), Pedro de Villalba, Ñuflo de Aguilar, Diego de Cáceres, Bartolomé García, Capitán Rodrigo Pereira y el Licenciado Francisco Torres Ortiz; muchos de los cuales al poco tiempo trajeron sus esposas y se radicaron como moradores en la incipiente aldea fundacional formando familias que integran la nómina de los primeros habitantes hispanos de Córdoba.
Al día de la fecha, algunos de estos apellidos se conservan por varonía, y otros por lazos maternos. Al producirse la Revolución de Mayo de 1810 se produce una contrarrevolución, comandada por Santiago de Liniers, que fuera sofocada por la Primera Junta, y que terminara con el fusilamiento de sus cabecillas. También en épocas muy posteriores el General José María Paz formalizó la famosa Liga del Norte en contra de la tiranía rosista. Adquirió suma importancia en épocas contemporáneas por su fábrica de aviones y automotores. Fue también centro de atención en 1955, pues desde allí estalló el movimiento revolucionario que se llamó La Revolución Libertadora, merced a lo cual, fue derribado el régimen peronista.