Calles de Salta: (Dr. Federico Mena-Martínez Castro).-
SALTA.- Este distinguido jurisconsulto, saltó a la consideración de sus pares y de la historia, por haber presidido el glorioso Congreso reunido en la ciudad de Tucumán, por el cual se declaró la independencia de las Provincias Unidas de su metrópoli – España.
Nació en la ciudad de San Juan, el 27 de octubre de 1786 siendo sus padres don José Ventura de Laprida, español nacido en Asturias y doña María Ignacia Sánchez de Loria, perteneciente a tradicionales familias de la provincia.
Francisco realizó sus estudios primarios en su ciudad natal, pero pronto fue llevado por sus padres a estudiar en el Real Colegio de San Carlos en Buenos Aires. Posteriormente su instrucción se llevó a cabo en el vecino país de Chile, país este elegido por sus padres para establecerse. La educación superior universitaria la realizó en la Universidad de San Felipe habiéndose graduado y doctorado el 29 de enero de 1810, año en que se formó la Primera Junta de gobierno, luego de la revolución del 18 de setiembre de 1810. Participó en el gobierno chileno, pero después de un año regresó a su San Juan natal, y en 1812, fue elegido para en cargo de Síndico Procurador del Cabildo.
Fue amigo de San Martín y junto a él participó de la organización de Ejército de Los Andes, que estaba formado por contingentes argentinos y chilenos, que habíanse exiliado después de la batalla de Rancagua. La llave para entrar a su país fue precisamente esa contienda de Rancagua. En el año 1816, fue elegido diputado por San Juan ante Congreso de Tucumán, donde también fue elegido Fray Justo Santa María de Oro. Le tocó presidir el Congreso en la sesión del 9 de julio, en la cual se declaró la independencia argentina. Fue electo Teniente de Gobernador en su provincia en 1818, y apoyó con donaciones los preparativos del Ejército de Los Andes. En 1820, fue designado para reemplazar al Gobernador José Ignacio de la Roza. El tiempo estipulado fue de unos meses, pero, a pesar de haber sido muy breve su función realizó una excepcional obra de gobierno. También le cupo una actuación destacada durante la sublevación que se produjo en la provincia, habiendo desplegado una intensa labor de progreso.
Por aquel tiempo, su amigo de la Rosa, había sido condenado a muerte, cuando a fin de salvar su vida don Narciso, penetró en su celda, vestido de sacerdote. Allí le ofreció cambiar sus vestiduras, a fin de pudiera huir y salvarse, actitud esta que no fue aceptada.
Dentro de su carrera política, debemos consignar que fue un eficiente Comisionado en Chile ante Bernardo O’Higgins. Luego Ministro de Gobierno y Presidente de la Legislatura.
Estando ya en Buenos Aires el Congreso de Tucumán, aprobó la Constitución del año 1819, texto éste que tenía sus influencias en las constituciones de Estados Unidos, Francia y también en la constitución española de Cádiz del año 1812. Laprida militaba en el partido unitario y varios artículos suyos pudieron incorporarse a las constituciones e 1826 y 1853. La constitución de 1819 tuvo una vida efímera, pues se flexibilidad podía admitir el sistema monárquico constitucional, muy en boga entonces. Esto generó la repulsa de las huestes federales.
Al iniciarse el proceso de desintegración del unitarismo, luego del fusilamiento de Dorrego, regresó a San Juan, pero no pudo establecerse en su ciudad debido a la persecución emprendida por el caudillo federal Juan Facundo Quiroga. Se alistó para combatirlo en el batallón “El Orden” con el grado de cabo. Su destacamento como dijimos anteriormente fue atacado por las tropas del fraile Aldao, en Pilar. En el desconcierto del combate, Laprida se introdujo desafortunadamente en un callejón sin salida. Fue ultimado por los montoneros a lanzazos y puñaladas, aunque existen otras macabras teorías. Tuvo la desgracia de ser atrapado por las huestes del fraile Aldao, y asesinado el 22 de Septiembre de 1829. Sus restos nunca fueron hallados. Uno de sus descendientes Jorge Luis Borges recuerda a su antepasado en el poema Conjetural. Fue participante de la Logia masónica de Mendoza y luego de la de San Juan, donde fue Presidente o Venerable Maestro. Estaba casado con doña Micaela Sánchez de Loria.