Calles de Salta: (Dr. Federico Mena-Martínez Castro).-
La República Oriental del Uruguay está ubicada en la margen oriental de Río de la Plata, enfrente de los territorios de la República Argentina, y cuenta con una extensión de 186.000 kilómetros cuadrados. Tiene por capital a la ciudad de Montevideo, y su historia se remonta a la época precolombina, donde en su territorio habitaban etnias indígenas nómadas en su mayoría, pertenecientes a los grupos Pámpido y Amazónico, entre los que se encontraban charrúas, chanaes, guaraníes y otras etnias. Las más importantes fueron las que configuraban los charrúas, indios belicosos, que fueron en definitiva los que ofrecieron mayor resistencia a la conquista de España.
El descubrimiento de sus tierras data de 1516, cuando don Juan Díaz de Solís avista por primera vez estas tierras. Fue en el año 1527 cuando Sebatián Gaboto por orden de la monarquía española funda el primer campamento fortificado en la zona oriental del Plata, en la confluencia del Río Paraná. Dicha población pasó a llamarse San Lázaro. Continuaría luego con la fundación por el mismo Gaboto de un Fuerte en la desembocadura del Paraná que se llamó San Salvador. La primera villa de origen europeo, se fundó en sus proximidades, que se llamó de la misma manera: San Salvador. Sobrevendrían luego las Reducciones de los Jesuitas Santo Domingo Soriano.
En este territorio no existía ni el oro ni la plata que tanto atraía a los conquistadores españoles, de modo que por iniciativa de Hernandarias, desde Asunción se ingresó ganado para establecer las Vaquerías del Mar.
La política expansionista de Portugal, comenzada en el año 1680, marcó la dominación de este país que se extendiera durante 100 años, al violar el Tratado de Tordesillas suscripto entre España y Portugal, por el cual se marcara una línea divisoria, que no fue respetada por el segundo de estos dos países. En consecuencia Portugal funda frente a las costas de Buenos Aires la Colonia del Sacramento. En el año 1723, el Maestre de Campo don Manuel de Freytas Fonseca fundó Montevideo.
Los españoles de Buenos Aires no aceptaron graciosamente este asentamiento y desplazaron de este lugar a los portugueses, pero, estos fundaron en la parte norte de la Banda Oriental ciudades como Río Grande y Porto Alegre.
En el año 1726 se funda ya oficialmente la ciudad de Montevideo, por el Capitán español Bruno Mauricio de Zavala, por disposición de las autoridades de Buenos Aires, para conformar una fortaleza militar. Luego de ello se materializó el puerto, que de inmediato pasó a competir con su vecino Buenos Aires. Montevideo antes de recibir esta denominación definitiva-en memoria a las palabras pronunciadas por el navegante español que las avistara por primera vez “Monte Videm”, se llamó Fuerte de San José, y luego San Felipe y Santiago. La banda Oriental seguía siendo portuguesa en su mayoría desde el año 1680 hasta el año 1777.
España nombró en la porción que dominaba como Gobernador en el año 1749, a José Joaquín de Viana, jurando como Gobernador en 1751, en Buenos Aires.
Fue el Virrey don Pedro de Ceballos quien reconquistara Montevideo, la Fortaleza de Santa Teresa y la Isla de Santa Catarina en el año 1777, además de la Colonia de Sacramento, mediante el tratado de San Idelfonso Algunos historiadores aseveran que ya en el año1776 la Banda Oriental ya estaba incorporada a lo que fue el Virreinato del Río de la Plata. Las fechas difieren pero lo que sí es una realidad es que este virreinato fue establecido por las reformas efectuadas por la dinastía borbónica provisoriamente el 1 de agosto de 1776 y en forma definitiva, el 27 de octubre de 1777. Las citadas reforma borbónicas fueron hechas por el Rey Carlos III de España a propuesta de su Ministro de Indias don José Gálvez y Gallardo, teniendo por capital a Buenos Aires.
Sólo 32 años, gobernó España en Montevideo, y el sur del actual Uruguay desde 1777 a 1807. Los años 1806 y 1807 Inglaterra invadió Buenos Aires y también Montevideo, pero siendo derrotado, se retiró del escenario. España y Portugal luchaban denodamente para obtener el dominio de la zona.
José Gervasio de Artigas- Padre del federalismo
El año 1810 marca el inicio de la causa independentista con el movimiento de Mayo, y en la otra banda comienza a liderar las acciones don José Gervasio de Artigas. En 1815 Montevideo constituía parte del territorio de la Provincia Oriental bajo el mando de Artigas y con Ortorgués , este último, del Regimiento de Dragones de la libertad, pero a partir de 1816 hasta 1824 el territorio fue invadido por el Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve pasando a ser parte del reino portugués con el nombre de “Provincia Cisplatina”.
Artigas fuel padre del federalismo rioplatense, y su memoria ha sido permanentemente oscurecida por los mismos herederos de quien él combatió. Artigas dio un contenido popular a su proceso emancipador para constituir un verdadero federalismo. Una copla anónima decía: “Oigan esta razón/, aunque Artigas ya no manda/todo el que está en esta banda /lo tiene en su corazón”.
Artigas es el héroe nacional del Uruguay, y esa dignidad lo salva de las invectivas lanzadas por Bartolomé Mitre. Tenía 47 años cuando ocurrió la Revolución de Mayo. Había nacido en Montevideo y provenía de una familia de estirpe aragonesa, pues su abuelo había venido con el fundador de la ciudad. Fue estanciero, y cuando correspondía militar. Casó con una prima suya de la cual tuvo un hijo, pero este matrimonio pronto tuvo el infortunio de que ella entrara en una demencia de la que pocas veces salía. Tuvo también un hijo natural, habido en una muchacha campesina. Ya en 1810 era un hombre prestigioso y durante las invasiones inglesas le cupo un papel muy honorable, pues permaneció insumiso trayendo y llevando mensajes de Liniers, durante todo el tiempo que durara la ocupación.
Testigos de la época le describen como un hombre de figura agradable, algo calva y de regular estatura. Durante sus campañas no solía usar uniforme militar, sino una levita azul, con botones militares, sobre el cual ceñía su sable. Artigas pertenecía al Regimiento de Blandengues, pero ocurrida la Revolución pasa a Buenos aires para ponerse a disposición de las autoridades de Buenos Aires. Regresa a su país con el grado de Teniente Coronel del Regimiento de Blandengues, para luchar contra las fuerzas realistas acantonadas en Montevideo.
José Luis Busaniche dice que Artigas fue el primero que le dio un viraje popular al movimiento, en el litoral. También fue el primero en rechazar la máscara de Fernando VII y partidario de declarar sin más, la independencia del país. Jamás aceptó por otra parte segregar el territorio de la antigua comunidad virreinal.
Artigas conformó su propia bandera con dos franjas celestes y una blanca al medio inspirada en los colores de Belgrano, pero ella había sido izada antes de 1815, en el cuartel de Arerungua y en Entre Ríos. En definitiva pasó a constituirse en la bandera de La Liga Federal de las Provincias Unidas del Río de la Plata constituida por la Banda Oriental, Entre Ríos, Santa Fe, Corrientes, Córdoba y Misiones.
Corría el año 1815 y Artigas y sus fuerzas federales dominaban la Banda Oriental, excepto Montevideo que se encontraba bajo el dominio de Buenos Aires. Su Gobernador era Estanislao Soler, que había enviado varias incursiones a fin de doblegar a José Gervasio Artigas, siendo rechazado sistemáticamente, hasta que, finalmente las fuerzas de Buenos Aires, fueron vencidas por Artigas en la batalla de Guayabos. Artigas, dueño de la situación, nombró en el cargo de gobernador militar a Fernando Ortogués, como habíamos ya enunciado, Jefe del Regimiento de Dragones de la Libertad. Este gobernador enarboló la bandera artiguista el 26 de marzo de mismo año.
El año 1816 la Banda Oriental fue invadida por el Reino de Portugal hasta 1824 e incorporado al vecino país con el nombre de Provincia Cisplatina.
Retrotrayéndonos al movimiento de mayo estallado en Buenos Aires, se produciría en la otra orilla el llamado Grito de Asencio al mando de Pedro José Viera y Venancio Benavides, el 27 de febrero de 1811, considerado el punto inicial del movimiento independentista uruguayo.
Artigas se sumó a este movimiento, colaborando con él su hermano Manuel Francisco. Los Artigas derrotaron a los realistas en la batalla de Las Piedras el 18 de mayo. La batalla de Las Piedras fue el primer triunfo importante de José Gervasio Artigas, que luego sitió Montevideo. En esta batalla muere su hermano.
Los paisanos de la campaña comienzan a levantarse irrefrenablemente, pero su objetivo estaba en recuperar para la causa la ciudad de Montevideo. Es entonces cuando recibe de las autoridades españolas un ofrecimiento de cargo militar-el que eligiese- además de una fuerte suma de dinero. Era la primera, pero no sería la última. El Virrey Elío comienza a preparar la defensa y esperó. En junio llegó Manuel Dorrego, enviado por la Junta de Buenos aires y Artigas, ya con el grado de Coronel se pone a sus órdenes. Sucede entonces el incalificable armisticio que el Triunvirato, que sucedía a la Primera Junta, reconocía la autoridad de Fernando VII sobre todo el territorio de la Banda Oriental y las tierras al otro lado del río Uruguay. Dorrego y Artigas debieron abandonar el cerco sobre Montevideo, lo cual dejó un foco caliente al otro lado del río. Esto duró tres años- Manuel de Sarratea fue quien pergeñó este acuerdo vergonzoso, cuando el triunfo estaba casi asegurado. Mientras tanto Artigas acumulaba sus prestigios ante el pueblo hasta convertirse en un verdadero líder.
Cuando en 1812 el Primer Triunvirato es sustituido por el Segundo, Rondeau, después de haber ganado la batalla del Cerrito pone sitio nuevamente a Montevideo, con la colaboración de Artigas. La adhesión del paisanaje hacia su caudillo sólo era comparable a la adhesión que Güemes suscitaría en la frontera norte. Posteriormente se produce un desencuentro entre ambos jefes, lo que produce un alejamiento de Artigas, que pone distancia a una maniobra del Director Posadas, que lo atacaría desde Entre Ríos… El Directorio le declaró traidor a la patria y ofreció sobre su cabeza una recompensa de 6.000 pesos. En 1814 los jefes artiguistas habían derrotado a las fuerza directoriales que operaban sobre entre Ríos y Corrientes. Los dirigentes porteños conscientes de su error envían parlamentarios que encuentran al Jefe Oriental en una posición moderadora: sólo exigía que se derogara el decreto infamante contra su persona, cual era la de traidor a la patria. Al ser firmado el tratado, los pueblos mesopotámicos alzan la bandera artiguista que es a la postre, la misma de Belgrano, salvo por una línea roja que simbolizaba la sangre derramada. Es llamado entonces “El Protector de los Pueblos Libres”. El nuevo Director Supremo como es habitual a la política argentina, presionado por la posibilidad de que España se alíe con Portugal, cede a los requerimientos portugueses dando piedra libre para ocupar todo el territorio entre el río Uruguay y el mar.
La apetencia del Brasil sobre la Banda Oriental era inagotable, y en el año 1825, con el apoyo de Buenos Aires, un grupo de orientales al mando de Juan Antonio Lavalleja, llamados los “Treinta y Tres Orientales”, regresaron a su tierra natal para expulsar a los brasileros. Intervino en la ocasión Fructuoso Rivera que, para logra la paz ofreció territorios al enemigo, lo cual fue considerado una traición por José Gervasio de Artigas.
Los Treinta y Tres Orientales es el nombre con el que históricamente se conoce a los hombres liderados por Juan Antonio Lavalleja y Manuel Oribe que, en 1825, emprendieron una insurrección desde la Argentina, para recuperar la independencia de la Provincia Oriental (territorio que comprendía lo que hoy es Uruguay y parte del actual Río Grande). Lavalleja desde Buenos Aires como decíamos anteriormente, organizó una expedición para expulsar a los brasileños de la Banda Oriental, y reunirla con sus hermanas las Provincias Unidas del Río de la Plata. El movimiento tenía esta intención desde el año 1822.
Finalmente en agosto de 1825 en el Congreso de la Florida se declara la total independencia de la Banda Oriental con respecto al Brasil, con la expresa voluntad de los mismos de volver a incorporarse a las Provincias Unidas como una provincia más.
Las tropas argentinas y orientales derrotaron definitivamente a las del Brasil, luego de una cruenta lucha de tres años en el combate de Ituzaingó. Justamente debido a las dificultades económicas en las que quedaron las Provincias Unidas, aumentadas por las presiones inglesas y a los reclamos brasileños, es que el 28 de agosto de 1828, nuestro país firma una Convención Preliminar de Paz, bajo la vigilancia de Inglaterra y la oscura intervención de Lord Ponsomby, Ministro Plenipotenciario ingles, creándose lo que se dio en llamar el estado tapón o sea la independencia total de la Banda Oriental de las jurisdicciones argentinas y brasileñas. Nacía así el Estado Oriental de Uruguay. El prócer no fue reconocido en Buenos aires, pero sí en Córdoba, donde se levanta una estatua al “Protector de los Pueblos Libres”. La historia con todas sus alternancias continúa hasta nuestros días.