SALTA – En la UCR de Salta se llevarán a cabo elecciones para que el partido pueda tener nuevas autoridades. En ese sentido, uno de los candidatos a presidir la UCR local, Bernardo Solá, habló sobre el presente del espacio político y mostró su descontento. Dijo que lo primero que hay que hacer es posicionar a la UCR como fuerza opositora.
“El radicalismo en Salta nunca tuvo una vocación a ser oposición al gobierno provincia. Por eso, algunos que quieren ser presidentes por la ‘institucionalidad’; si me preguntan a mí, quiero ser presidente porque el radicalismo tiene que ser oposición a este gobierno que no tiene oposición, en ninguna cámara”, dijo Solá en dialogo con Cadena Infinito.
A nivel nacional, Bernardo Solá también cuestionó el liderazgo de Martín Lousteau. “Veo una falta de liderazgo de Martín Losteau, que hace que el radicalismo tenga distintas posturas. En el tratamiento de la Ley Ómnibus algunos se vendieron y otros votan otra cosa”, indicó.
Seguidamente, Bernardo Solá aseguró que “En este momento veo al partido sin rumbo y hay que volver a la institucionalidad y ser táctico”. Lo cierto es que el radicalismo adoptó una postura un tanto neutral en relación con este gobierno nacional.
No es la primera vez que Bernardo Solá se muestra preocupado con respecto a la situación de la UCR, tanto local como nacional. El año pasado, Solá ya había dicho que el radicalismo local necesitaba una nueva imagen, tener nuevos objetivos y sobre todo, renovar el entusiasmo por volver al escenario político.
La autocrítica de Bernardo Solá
«Tenemos que hacer un replanteo desde el radicalismo. Y en lo que a mí respecta voy a pelear para un radicalismo fuerte en Salta porque desde hace mucho tiempo no tiene representatividad”, dijo.
“Ni a nivel nacional, no nos tienen en cuenta. Salvo a uno o dos dirigentes de manera individual aprovechándose del sello del partido, pero como institución, como partido, no nos tienen en cuenta», manifestó.