BUENOS AIRES.- Tras cinco fechas sin fortuna, la sexta fue la vencida para San Lorenzo. Consiguió derrotar 2-0 a Tigre, que se hunde en la tabla de posiciones de la Copa de la Liga. Adam Bareiro le trajo tranquilidad en la primera mitad, pero fue finalmente Diego Herazo, conocido como el «Lukaku» colombiano, quien terminó de cerrar la faena.
En una jugada que parecía desvanecerse, Iván Leguizamón consiguió dar un pase justo para Nahuel Barrios, que logró engañar a sus dos defensores con los amagues. Finalmente, tiró el centro al segundo palo y el paraguayo Bareiro volvió a demostrar por qué es uno de los mejores atacantes de su país en la actualidad. Ya sumó su tercera conquista en el torneo.
Posteriormente, el enmascarado Facundo Altamirano se hizo fuerte en el arco con un par de intervenciones, hasta que el Matador se quedó con dos hombres menos. Primero fue Brahian Alemán y posteriormente Facundo Giacopuzzi. Con esa ventaja, Rubén Darío Insúa envió a la cancha a Herazo, que sobre el tiempo cumplido marcó su primer gol con un cabezazo impecable.
Gallego Insúa, satisfecho por el primer triunfo
En primer lugar, el director técnico no puso en duda que en algún momento iban a retornar a la victoria: «Siempre estuvimos muy tranquilos, sabiendo que había que tener claro el diagnóstico. Había que sumar entrenamientos y partidos, que era lo que le faltaba al equipo. Nosotros teníamos muy claro el panorama». Asimismo, esperará por la recuperación de Iván Tapia y Cristian Ferreira.
Ya palpita Huracán-San Lorenzo
Por último, empezó a condimentar el clásico contra Huracán de la próxima fecha en los duelos interzonales. Al respecto, el entrenador remarcó: «Vamos a trabajar con mucha intensidad para llegar bien al partido. Ganar un clásico tiene un valor agregado que no hace falta que se lo explique a la gente. Para los hinchas de San Lorenzo ganarle a Huracán y a Boca tiene un valor especial».