SALTA (Redacción) – A esta altura pocas cosas sorprenden de lo que está pasando en la política argentina. Desde violación a principios constitucionales, ironía, maltrato, violencia o hasta exigir estudios completos a los diputados. Nuestra Constitución no reclama nada de eso. Por eso fue que Pablo Kosiner salió al cruce en contra de Diana Mondino por agredir a Natalia Zaracho.
Todo comenzó con una simple publicación de la diputada nacional vinculada a Juan Grabois. «Trebucq, fracaso es ser un lamebotas de Mieli. Tengo convicciones y las defiendo, no como vos que sos un militante del ajuste y no lo admitís. Capaz eso es lo que te molesta, payaso», fueron las palabras de Zaracho. Sin embargo, la canciller Mondino mostró todo su elitismo y Kosiner la mandó a leer la Constitución Nacional.
«El problema no es que tengas o no convicciones, el problema es que legislas sin tener secundario», fue la respuesta de Mondino. Si todo eso fuera poco, reforzó su critica diciendo que «encima como agravante, viviste prácticamente toda tu vida durante el kirchnerismo. Sos la evidencia empírica del absoluto fracaso que fue el curro del Estado Presente», agravio la Canciller. Con todo esto, Kosiner le recordó que dice nuestra CN en el art. 48.
«Para ser diputado se requiere haber cumplido la edad de veinticinco años, tener cuatro años de ciudadanía en ejercicio, y ser natural de la provincia que lo elija, o con dos años de residencia inmediata en ella«, recitó textualmente el exfuncionario salteño. «Como verá y se supone conoce la Canciller, nada se dice respecto la formación o nivel de estudio«, remarcó Kosiner.

Rechazo total al acto de discriminación
De tal manera, Kosiner continuó manifestando que «la razón de ello es que la conformación del cuerpo pueda contener a diferentes sectores de la sociedad». Por lo tanto, todos los que forman parte del Congreso de la Nación «aportan y enriquecen desde su experiencia profesional, laboral, social o de vida», indicó el referente político salteño.
Finalmente, cerró su posteo reprochando la actitud de una figura de máxima relevancia. «Resulta increíble que una Canciller representante del gobierno discrimine a una ciudadana por no tener secundario habiendo sido elegida democráticamente mediante el sufragio como Natalia Zaracho», sintetizó Kosiner.
