BUENOS AIRES.- Este jueves en el Estadio Pedro Bidegain, San Lorenzo hizo valer la localía y derrotó 1-0 a Godoy Cruz en un encuentro postergado correspondiente a la novena jornada de la Copa de la Liga. Luego de la suspensión por el temporal en Buenos Aires, el Ciclón volvió a sumar de a tres en un parejo partido gracias al solitario gol de Cristian Tarragona.
En un luchado compromiso, donde ninguno de los equipos imponía las condiciones de juego, los dirigidos por Rubén Darío Insúa sacaron diferencias en el complemento. Cuando transcurrían 22 minutos de la segunda parte, una jugada preparada terminó con la definición de Tarragona, quien de cabeza no perdonó tras la extensa revisión del VAR.
Luego, en la jugada siguiente, se desató la polémica en el partido por una insólita jugada que el árbitro ni el juez de línea observaron. Tras un pase hacia atrás de Malcom Braida, el arquero Facundo Altamirano tomó la pelota con la mano ante la presión de Tomás Badaloni. Algo que está prohibido en el reglamento, por lo que Andrés Gariano debería haber cobrado tiro libre indirecto dentro del área.
Pese a esto, San Lorenzo finalmente se terminó quedando con la victoria y sumó tres puntos clave que lo mantienen con vida para clasificar a los cuartos de final de la Copa de la Liga Profesional. Mientras que, el Tomba continúa liderando la Zona B en soledad con 23 puntos, aunque aún no puede sellar su lugar entre los ocho mejores del certamen.
El análisis del entrenador de San Lorenzo
En conferencia, el Gallego Insúa expresó: “Fuimos superiores y ganamos en forma justa. Queda mucho para el partido de Boca. Ahora estamos disfrutando del triunfo de la noche de hoy. El partido del sábado y el de hoy eran muy importantes y pudimos ganar. Elegimos el sistema de acuerdo a las características de los jugadores»”.





