SALTA (Redacción) – La motosierra está atravesando por todos los estratos del Estado Argentino. Funcionarios públicos de menor rango son los principales afectados y con el cierre del Ente Nacional de Comunicación (ENACOM) hay 15 salteños que se ven directamente afectados por el cierre de la sucursal ubicada en calle Bicentenario.
Aparte se encuentra ahora custodiada por personal de la Policía Federal y no se permite el ingreso de los trabajadores. El Gobierno Nacional aprovechó el feriado extralarge para avanzar con una oleada de despidos, por lo cual recién el miércoles quienes trabajaban en dichas oficinas podrán reclamar. El ENACOM también sufre la motosierra y deja a millones de argentinos sin la protección contra las compañías telefónicas, de internet y televisión.
Desde la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) preparan un plan de lucha al respecto. «No vamos a tomar las oficinas porque no es nuestra intención, aparte nos enteramos que dejaron de pagar el alquiler de la casa», manifestó Federico Banegas, secretario provincial del gremio. Hay que tener en cuenta que ya el 27 de marzo se cerró sin consultar ni notificar a nadie las oficinas del ENACOM.
En este este sentido, el referente gremial explicó que «en las delegaciones no solo se hacen trámites, también se hacían controles de calidad de los servicios de telefonía móvil, fija e internet. Pusieron a dos personas a inventariar lo que queda y pusieron a la policía para que no pudiéramos ingresar. Nosotros estamos a la espera de que nos llegue la carta documento».
Diálogo a medias
El delegado gremial también explicó que se venía llevando a cabo una mesa de diálogo con el actual interventor del ENACOM. «Tenemos un compañero que trabaja hace 30 años y estuvo atendiendo cuestiones referidas a radios, licencias de televisión y de radios. No sabemos qué va a pasar con ese tema en Salta, si se dejará de atender, si se dejará de realizar controles a las compañías. Es toda una indefinición», cuesitonó.
En fin, el sindicalista Banegas remarcó que efectivamente se estaba negociando con el interventor para ver como se efectuaba el achique. «Había que evaluar si había gente que ya cumplió los años de trabajo o estaba a punto de jubilarse para hacer un plan, o si era de planta política y correspondía despedirlo porque no tiene nada que hacer en una nueva gestión política. Mientras se discutía eso, por la tarde mandan la nota informando el cierre», del ENACOM.
