SALTA (Redacción) – Inés Liendo, cansada de no tener el protagonismo esperado en el PRO, siempre coqueteo de cerca con La Libertad Avanza. Finalmente, esa jugada ahora le sirvió de algo y terminó consiguiendo un importante cargo en el Gabinete de Javier Milei. ¿Es su pase definitivo a la fuerza libertaria o seguirá probando suerte en el espacio amarillo?
En el Boletín Oficial de la Nación se confirmó la designación de Liendo en el Instituto Nacional de la Agricultura Familiar, Campesina e Indígena. La fecha de la firma indica que a partir de hoy 3 de abril, el Gabinete de Javier Milei tendrá otra salteña. En este caso, la joven Inés será la directora del Instituto. La gran pregunta es: ¿qué conocimientos posee al respecto?
Hay que detallar también que el Instituto de Agricultura Familiar es un organismo descentralizado y respondía directamente a la Jefatura de Gabinete. Liendo manejará una billetera que tiene autarquía económica y financiera, personería jurídica propia y con capacidad de actuación en el ámbito privado y público.
Una salteña interventora
En síntesis, Liendo es la interventora de este organismo que responderá directamente, a partir de ahora, al Ministerio de Economía conducido por Luis Caputo. Las funciones de la salteña será, en un principio por 90 días, aunque está proclive a extenderse por más tiempo. Son varias las facultades que tendrá la joven política salteña a partir de ahora.
Tendrá que brindar un informe sobre el estado en el cual se encuentra el organismo en general. Avanzar con el ordenamiento necesario del personal, relevar la dotación y hasta puede disponer una mayor racionalización, pudiendo disponer de cesantías, pases a disponibilidad, suspensiones o revisiones. Liendo también contará con la motosierra para designar y remover a funcionarios del Instituto de Agricultura Familiar.
Además, podrá realizar una auditoría integral sobre el estado de las instalaciones, bienes muebles e inmuebles que se recepcionan, del estado de los mismos y su eventual destino. De tal modo, Liendo vuelve a ocupar una función en el ámbito nacional en un área realmente sensible para los pueblos originarios.