SALTA (Redacción) – Un nuevo conflicto azota en la relación entre Gobierno Nacional y Provincia de Salta. Han sido tantas las idas y vueltas que tuvo el gobernador Gustavo Sáenz con Javier Milei y sus funcionarios que sorprende que siga insistiendo en colaborar con ellos. La eliminación del Impuesto Interno al Tabaco es el gran tema que ahora está en discusión y genera gran malestar.
Días atrás ya hizo una solicitada por su cuenta oficial de Twitter pidiendo al Gobierno que se trate la cuestión impositiva para las empresas tabacaleras. Sin decir nombre, Sáenz se queja de los privilegios del Señor Tabaco, pero en realidad está hablando de la empresa Sarandi. Cuando habla de legisladores, uno de los apuntados es Carlos Zapata.
Ante a una nueva embestida de este sector, al cual el mandatario provincial acusa de beneficiarios en cuestiones impositivas, Sáenz decidió replicar los esfuerzos. Las provincias donde se producen tabaco no están recibiendo los ingresos correspondientes del sector por los privilegios impositivos de los cuales gozan.
El gobernador quiere que den la cara
«Nadie se hace cargo de la continuidad del privilegio para el Sr. Tabaco«, inició efusivamente su descargo por la situación actual. También señaló que los responsables de todo lo que está pasando «no fueron los funcionarios del Gobierno, tampoco los diputados del Pro ni de La Libertad Avanza», indicó Sáenz. Es el juego de «la mano invisible», señaló.
Por el perjuicio que se genera en las arcas provinciales es que «los gobernadores de provincias tabacaleras solicitamos que se incluya de nuevo en el capítulo fiscal de la “Ley Bases” la regulación del impuesto al tabaco y que se discuta en el Congreso«, insistió Gustavo Sáenz. También aclaró que «hay que pagarle al chancho para que aparezca el dueño».
Finalmente, admitió que incluyendo este tema en la Ley Bases y su discusión el panorama será mucho más claro. «Así queda claro de quién es la mano, y que den la cara los responsables ante los jubilados, y todos los argentinos de bien que están soportando estoicamente el ajuste, con la esperanza de que se terminen estos privilegios», concluyó Sáenz.