ARGENTINA.- Sucedió hace ya varios años y hoy vuelve a repercutir en el fútbol argentino. La rotura de ligamentos cruzados de la rodilla es una de las lesiones más graves que se puede tener en la Copa de la Liga. Te puede llevar a estar entre seis y ocho meses fuera de las canchas, en el mejor de los casos. Hoy, a cuatro meses del año, ya llevan 22 casos.
El último en incorporarse fue Agustín Molina, futbolista de Sarmiento de Junín. En el duelo contra Platense durante el domingo, se tuvo que retirar con serias molestias. Finalmente, este martes se confirmó el peor de los panoramas. Es el nuevo caso de lo que se considera una «epidemia» dentro del fútbol local y estará prácticamente todo el año sin jugar.
Los otros casos en la Copa de la Liga
Empezó con Gonzalo Martínez, Guillermo Enrique, Federico Paradela, Alejandro Cabrera, Juan Bisanz, Lucas Ambrogio y David Barbona en enero. El segundo mes contó con Lautaro Montoya, Ciro Rius, Raúl Lozano y Tomás Pozzo. En marzo continuó con Gastón Hernández, Matías Giménez Rojas, Ivo Mammini, Manuel Insaurralde, Gastón Togni y Lucas Blondel.
En lo que va de abril, se confirmó la dura lesión para Lucas Passerini, goleador de Belgrano de Córdoba, que se agregó a Ulises Sánchez, la otra figura del Pirata. Agustín Bravo fue el futbolista de Rosario Central que tuvo la lesión ligamentaria en la penúltima fecha contra River en el estadio Monumental. Se vio obligado a estar varios meses afuera.
La explicación del doctor Jorge Batista
El reconocido médico de Boca Juniors explicó por qué hay tantas lesiones ligamentarias: «Calendario muy apretado, terrenos de juego en algunos casos en mal estado, modas en el uso de tapones semicirculares en lugar de tapones redondos, estrés psíquico (todos se juegan algo, descenso, clasificar a instancias finales, etc etc), fatiga física. El futbol argentino es sumamente difícil, el trabajo de los preparadores físicos es excelente».
