SALTA (Redacción) – El recorte presupuestario que está implementando el Gobierno de Javier Milei tiene efecto diferente en cada zona o sector. Las universidades públicas son una de las que peor están pasando el momento, sobretodo en lo que refiere a cuestión de funcionamiento. Rubén Correa, secretario de Extensión Universitaria de la UNSa, contó sobre el estado actual de la casa de estudio.
El panorama se agravó cuando el Gobierno nacional decidió actualizar el presupuesto con la UBA pero no con el resto de las universidades nacionales. Por eso, el funcionario universitario dialogó con un FM Profesional y reconoció el impacto que está sintiendo la Universidad de Salta ante el atraso de los giros financieros.
«La UNSa está en una situación bastante complicada, crítica, no llegan los recursos de las transferencias, la plata de los fondos de manera íntegra y completa, que la universidad va completando con recursos propios», reconoció Correa. Esto forzó a la casa de estudio a recortar algunas de sus funciones y actividades normales.
Es decir, «si vamos a los gastos de funcionamiento, la transferencia anterior fue mínima», admitió Tacho Correa. «Todavía no vimos el impacto del 140% de incremento que el Gobierno había anunciado de manera pública», aclaró dando a entender que el dinero no está y eso complica el cumplimiento del 100% de las actividades y ofertas propias de la UNSA.
Un atraso financiero
De tal modo, con este faltante de dinero, Correa aclaró que «tuvimos que limitar muchísimo nuestro funcionamiento y movilidad». Todo esto implicó que se tengan que disolver programas de extensión universitaria, se congeló la compra de equipamientos necesarios para la actividad científica, obras públicas de infraestructura y congelamiento de los salarios.
