SALTA – El vicegobernador de Salta, Antonio Marocco, estuvo el fin de semana en Tucumán, formando parte del Plenario del Norte Grande. Allí, le confirmaron que había sido elegido para presidir el Instituto del Federalismo Argentino. A través de las redes sociales, prometió trabajar por una “Argentina más federal”.
“Tengo el honor de asumir la presidencia del Instituto del Federalismo Argentino. La 51° Sesión Plenaria del Parlamento del Norte Grande tuvo lugar en la provincia de Tucumán”. Además, compartió fotos de los vicegobernadores que participaron del evento. También hubo presencia legislativa de ambas cámaras de Salta.
En otro tramo de su publicación, Marocco reveló: “Junto a mis pares vicegobernadores, senadores y diputados de las 10 Legislaturas provinciales que componen el organismo, deliberamos sobre proyectos que hacen a la integración regional, al desarrollo productivo, económico, cultural y social de esta parte del país”.
“Agradezco la confianza de los representantes de Salta, Jujuy, Tucumán, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Chaco, Corrientes, Formosa y Misiones por haberme designado como presidente del Instituto del Federalismo Argentino. Voy a honrar esta responsabilidad trabajando a destajo por una Argentina verdaderamente federal que nos incluya a todos”, cerró Antonio Marocco.
El malestar de Antonio Marocco
Días atrás, el presidente del Senado de Salta reconoció, a través de una columna de opinión, que le da pena «la profundidad de la crisis que atraviesa nuestro país trasciende a lo político-económico y obliga a prestar una especial atención también a la cuestión social». A su vez, Marocco comprende que la «incertidumbre, la insatisfacción y la desesperanza» son síntomas claves de esta época.
No son solo esos factores, también «la reacción desmedida, la prepotencia y la intolerancia». Según el vicegobernador, todo esto comienza a trastocar las fibras más íntimas de la humanidad en general. Además, Marocco recordó que Argentina es reconocida por la capacidad de «identificar» lo común de lo colectivo. Justamente, la región está viviendo una «escalada de conflictos civiles».
Por lo tanto, comenzó a enumerar un par de hechos puntuales y pidió no naturalizar «las escaramuzas entre periodistas o políticos en el horario central de la televisión; ni los escraches y las amenazas en las redes sociales». Asimismo, planteó que es un error naturalizar las batallas campales entre adolescentes «ni hablar del lacerante asesinato de tres mujeres en manos de un femicida que las incendió vivas con una bomba molotov».