SALTA (Redacción) – En la ciudad de Salta hay seis estaciones de servicios de GNC las cuales han sufrido pérdidas de hasta el 25% por la faltante de gas en el país. La escasez del producto impacto de lleno en remises, taxis, usuarios y los surtidores de la ciudad. A su vez, todo esto abrió el paraguas y encendió las alarmas de cara al futuro próximo y la llegada del invierno.
Un diario local conversó con empresarios del sector para conocer la situación particular y como vivieron este problema. Vale destacar que todas las estaciones de la ciudad estaban con conos en la sección de gas ya que no podían vender. Con El Tribuno conversó Manuel Pérez, presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles; quien lamentó el hecho.
Entonces, explicó cómo es el funcionamiento. «Cuando el estacionero contrata la distribución con la distribuidora, en nuestro caso con Gasnor, se firman dos tipos de contratos. Un contrato que es interrumpible y otro tipo de contrato que es firme o ininterrumpible«, señaló Pérez. Las estaciones de servicio fueron las más afectadas por la faltante de gas en general.
«Acá en la provincia casi todos los operadores en los últimos años venimos firmando contratos firmes. Esos cortes que se informaban por los medios en el sur, es porque le suspendían el suministro a los que tenían contratos interrumpibles. Y bueno, acá nos veníamos salvando», reconoció. También explicó que cuando hay cortes se inicia por la industria, sigue las estaciones de GNC y último los hogares.
Sanción por vender
Cuando el país se encuentra en una situación de estrés con el gas las estaciones tienen prohibido vender. Es decir, si alguna compañía decide comercializar sus reservorios se le aplica una multa y tienen que pagar el precio del GNC al valor de la nafta. «Es una sanción que tiene el operador por vender cuando se corta el suministro. Los pulmones de todas las estaciones tienen una reserva donde hay un medidor, con un lector que tiene Gasnor, por eso que la distribuidora sabe perfectamente cuánto vendo, a qué hora vendo, tiene un control de ello en forma directa».
«Las estaciones de servicio que tienen GNC solamente, tienen que bajar la persiana y decirle a los chicos que se vayan a su casa o que se queden a limpiar o que descansen. O suspenderlos por razones de fuerza mayor, que es una posibilidad que tiene el operador si de él no depende la disposición del producto. En una estación de combustible, en función de la cantidad de combustible que vende que es el ingreso principal, representará el 15 o el 25 por ciento», explicó a modo de cierre.
