SALTA (Redacción) – La ministra Patricia Bullrich estuvo este lunes en Salta y recorrió las fronteras. A la funcionaria nacional la acompañó Virginia Cornejo, quien está a cargo de esa sección en el marco del Ministerio de Seguridad de la Nación. En diálogo con un Agenda Abierta contó que en el norte salteño hay galpones donde se acopían alimentos ilegales.
Actualmente la exdiputada ocupa el cargo de directora nacional de Vigilancia, Control de Frontera, Hidrovías y Centro Monitoreo. La triple frontera es un verdadero desafío en su nuevo rol como funcionaria nacional. Es «complicada por su extensión, características geográficas y porque han sido tomadas» explicó Cornejo. No faltó la crítica al gobierno anterior, «la ilegalidad empieza por un Estado que abandonó y permitió que sean ocupadas».
Uno de los temas centrales es la situación de los bagayeros donde se pasan mercadería de manera ilegal. No solo se trata de un hecho delictivo sino que además atraviesan el río con gomones, lo cual implica un verdadero peligro para su vida. Ese fue uno de los ejes vitales que trabaja Cornejo en su nuevo rol donde también pretende establecer un nuevo sistema impositivo.
«Presenté el tema a través del Ministerio de Seguridad, y si pudiera le pasaría una topadora a todo lo que está construido de manera ilegal. Estos galpones, donde guardan la mercadería, no son hechos por gente necesitada, sino para el contrabando ilegal. Hay que lograr la normalidad de la toma de la fronteras por lo menos en los pasos cercanos a los puentes», enfatizó Cornejo.
Mejorar el control de las fronteras
También analiza la posibilidad de cobrar un tributo para evitar el cruce de los bagayeros por el Río Bermejo. «Hemos hablando con ellos para normalizar el trabajo de quienes realmente lo hacen para mantener a la familia y separarlos de los ilícitos, porque tienen que pagar la mercadería, el gomón, la finca por la que pasan, pagarle a quienes los ayudan a transportar, todo esto sería más lógico para ellos, a través de un tránsito más sencillo por la legalidad y pagarían menos», explicó.
Por último, hizo referencia a la situación de Orán, localidad conducida por Baltasar Lara Gros. «Meses antes teníamos la preocupación de todo lo que pasaba por contrabando desde la Argentina a Bolivia y decíamos ¡qué bueno, por lo menos consumen lo que producimos!», expresó. Sin embargo, «ahora es al revés, por eso el Estado debe comprometerse con las dos partes cuando se va de compra en estos tours, por eso, para tener más control, pensamos en Iquique», finalizó Cornejo.