LA CASA DEL GRAN OUTES: Con sistema de all inclusive y acceso gratuito por todas las instalaciones, el diputado nacional Pablo Outes dispuso el alquiler de una mansión en el exclusivo Campamento Vespucio para descansar y participar de cuanto evento por los 100 años de Tartagal hubo. Outes y su troupe se instalaron el martes pasado en una coqueta casa, de la zona alta de Mosconi, ambientada en la década de los 80’. Con seis habitaciones, todas dobles, una cocina comedor con living, baño con jacuzzi, piscina y todos los chiches. Play 5, parlantes para escuchar cumbia folclore y molestar a los vecinos hasta el hartazgo, asador, freezeer hasta el pupo de beberaje “varieté”, que fueron compartidos por los inquilinos y algunas locales invitadas a las degustaciones cárnicas y de vinos en box. Dicen que los vecinos reclamaron ruidos molestos cada día que la comitiva Outes estuvo en la localidad norteña, y la señora de la limpieza murmuró que olvidaron una minúscula “cha-bom-ba” bajo una cama.
DALE ALEGRÍA MACARENA: Aprovechar las ofertas de viajes al Caribe en esta época es astucia que solo unos cuantos puede disfrutar. Como el dirigente peronista Pablo Kosiner, quien disfrutó un lindo descanso en el Hotel Iberostar de Punta Cana. Y no solo el hombre comió y bebió, sino que fue participativo en casi todas las actividades grupales propuestas por el equipo de animación de este estilo de cadenas, que suelen ser más pesados que adicto en recuperación vendiendo pan en el centro de la ciudad. Al margen, Kosiner fue el punto durante las 7 jornadas dominicanas, y culminó su visita con una coreografía preparada para los asistentes con algunos pasajeros seleccionados que le dieron alegría a su cuerpo con el popular “dale a tu cuerpo alegría Macarena”, y sin nada que el legislador MC no sepa hacer que fue coordinar el movimiento de cachas, cintura y brazos.
UNA MUDITA DE ROPITAS MÁS: La seguidilla de actividades del Gobernador, Gustavo Sáenz, y el trajín de ir y volver, hace suponer que no dispone mucho tiempo para ocuparse de su look. En el escenario mayor de Tartagal, se lo pudo ver como de costumbre cantando con Los Palmeras, Chaqueño Palavecino y con cualquiera. Hasta altas horas de las madrugadas, el Gober saludó y bailó con cuánto vecino se le acercó, con acuso y vaso de “totín” en mano. La madrugada los pilló temprano y rápido ,y sin posibilidad de cambiar de atuendo, ni lavarse la cara al mandatario, que siguió con sus actividades de la jornada posterior al Festival con la misma ropa que ya lucía. Pelos para atrás y un poco más de “polo black” para aromatizar el alrededor del hombre, y previo ni siquiera un bañito polaco para quitar algunos rastros de papel picado, ya habían quedado dispersos en esa frondosa cabellera del ahora “León” Salteño.
A DIOS ROGANDO, Y CON EL MAZO DANDO: Los denominados “puros GS” no paran de pensar cómo reflotar las equívocas propuestas de los arrimados del “Santa Lucía Group”. Hartos de los inventos de Juanpi, buscan reforzar los pocos aciertos y que estos repliquen por todos lados. Con la vieja impronta municipal, el Griego (de paseo por Europa hoy) y su nueva aliada la ex Jefa de Gabinete, Agustina Gallo, controlan sistemáticamente lo que se publica en las redes sociales de los funcionarios políticos de cada ministerio. La mujer recorre a paso firme los pasillos del GB pidiendo celulares de funcionarios (hasta subsecretario) y revisa exhaustivamente lo publicado en las redes públicas de los poco agradecidos cobradores del 1 al 10 que casi nada hacen …. Dijo alguien por ahí. A la gestión le falta transmitir el amor y el trabajo de Gustavo, se dijo en las reuniones de mesa chica de los sábados por la mañana. Son varios los quejosos en la mira que ingratamente olvidan que trabajar de 8 a 14 es solo un privilegio de bancarios y remiseros.
SON UNOS PINOCHOS: Escudados en que el “Pacto Güemes” no servía para nada, los legisladores de La Libertad Avanza salieron corriendo casi maratoneando del desfile en honor al Gral. Martín Miguel de Güemes. Coincidía el horario en el cual ya “pica el bagre”, y la realidad era que la preocupación de los libertarios lejos coincidía con el famoso “pacto”, sino que llegaban tarde al asado organizado por Alfredo Olmedo. Apurados porque ya salían las primeras mollejas y ubres, Carlos Zapata agitó a la tropa y apuró a los propios para llegar a la morada del aceitero y no perderse el asado de agasajo. El vino fue una etiqueta exclusiva de la bodega del Senador Nacional, que no participó pero mandó los postres.
A VICKY LE GUSTA LA EMPANADA: La vicepresidenta Victoria Villarruel, gusta de venir al norte. La segunda autoridad nacional es mega fan de las empanadas salteñas y habría contentado a los propios que las salteñas con más ricas que las tucumanas. “La empanada de Salta es más jugosa, más rica la de Tucumán está bien pero tiene aceituna”, se la escuchó decir. Y como galanes no faltan, al momento de irse de la provincia una entrega especial de empanadas congeladas listas para el horno fueron llevadas por custodios hasta aviación civil. El gesto fue bien recibido, y la Vicepresidenta celebró el regalo de quien no sabemos remitente.
BATALLA DE ESCRITORIOS: A casi ocho meses de asumidos e instalados en el Centro Cívico Municipal, siguen las peleas por escritorios y sillas ante la superpoblación de funcionarios Duranistas. Además del poco espacio en la playa de estacionamiento que termina dejando cientos de autos en inmediaciones del CCM, y eso provoca el incremento de los robos a estos vehículos. El área con más riñas y pesos pesados a la hora de marcar territorio con sillas y mesas es la de Desarrollo Social, donde su titular Diana Ovalle mandó a encadenar sillas a escritorios y así evitar que seas “usurpadas” por municipales de otras áreas. La Muni de Emiliano con excelente clima laboral.
SOPLÁ LA VELA ULUNCHA: Carlos Saravia, más conocido como “El Uluncha” festejó años y recibió una hermosa y colorida torta en sus oficinas con la firma de su actual pareja Vicky Restom y la pequeña hija que comparten ambos. Con globos, tarjeta y serpentina, el funcionario recibió la tortita y sopló la vela con sus compañeros de oficina. Eso sí, a la hora de la repartida, el cumpleañero guardó la torta y dijo mejor para después. Aunque ese después no llegó nunca. Amarrete.