SALTA (Redacción) – Más allá del arreglo provisorio firmado hace poco más de dos meses, la realidad es que la situación salarial de los docentes universitarios sigue siendo alarmante. Por eso mismo es que peligra el inicio de clases en la Universidad de Salta para el segundo cuatrimestre. Diego Maita, secretario de ADIUNSA, compartió sus sensaciones al respecto y contó como viene el panorama.
Todo esto se da después de que el Consejo Superior de la UBA declaró nuevamente la «emergencia en materia salarial«. Los docentes de la Universidad acusan en general de haber perdido poco más del 40% de su poder adquisitivo en estos últimos meses. Ante esta situación no se descarta un escenario de lucha y de movilización para el segundo cuatrimestre.
No es solo en la UBA que el impacto salarial es negativo, esto también ocurre en la Universidad de Salta. «Esto es algo que venimos denunciando desde febrero», recordó Maita. «Hay un atraso con el tema de haberes tan grande que pone muy complicada esta situación», remarcó al mismo tiempo. La inflación en los primeros seis meses fue de 160% aproximadamente y los salarios rondaron en 110%.
«Hay como 50% de pérdida del poder adquisitivo, el salario promedio del docente no llega a $300.000; al ser tan bajo hay un problema, es la renuncia de compañeros, prefieren irse a otros niveles educativos, docente que no quieren concursar porque se paga poco», relató el secretario de ADIUNSA. Por lo tanto, de no cambiar la situación el escenario de lucha social será un hecho en agosto.

Docentes con salario de miseria
Para aclarar un poco más el panorama, Maita contó que los docentes de la Universidad ganan muy poco. Todo esto llevará a que ante la falta de respuesta inminente por parte de las autoridades de Educación nacional es muy probable que haya una medida de fuerza cuando se reanude el ciclo lectivo de la segunda parte del año.
«Entendemos que, al volver del receso y si el Gobierno no actualiza los salarios, no se recompone lo que perdimos, vamos a ir con medidas de fuerza como la suspensión total de actividades, el no inicio de clases», explicó. «Lo estamos viendo porque no podemos seguir sosteniendo una educación con los sueldos más bajos de todo el país», concluyó Maita.