SALTA (Redacción) – El feroz ajuste económico de Nación obliga a las autoridades provinciales y municipales a tomar medidas innovadoras. Por eso muchos intendentes juegan a generar intereses con el dinero público para poder incrementar el presupuesto. Sergio Ramos, jefe comunal de Rosario de Lerma, puso el dinero del erario público en un fondo de inversiones.
No lo hizo solo, vale aclarar, ya que dicha medida fue avalada por el Concejo Deliberante de la ciudad. El exsenador Ramos estuvo en el programa televisivo Día de Miércoles y brindó detalles más explícitos de esta medida puntual. “El tema de nuestro municipio – tiene una característica muy particular -, todos los recursos de la Municipalidad los pusimos en un Fondo de Inversión que nos genera intereses y tenemos determinados gastos para eso”, explicó.
El intendente de Rosario de la Frontera informó que gracias a esta medida se pudo ayudar a diferentes sectores de la comunidad. Ramos informó que se entregaron microcréditos, se compraron medicamentos a personas de bajo recursos y acompañaron a los colegios en las ferias de ciencias. A su vez, se recuperó el parque automotor en un monto de $200 millones.
Por lo tanto, el jefe comunal destacó esta medida que “en función de la crisis nos dio la posibilidad y nos va bien”. Hay una gran expectativa de poder sostener esta medida en el tiempo y valoran el rol que juega la comunidad al respecto. “La gente está pagando los impuestos y va a depender -fundamentalmente – de las decisiones que vamos tomando”.
Una solución para el déficit habitacional
Otras de las cuestiones que tiene preocupados a los jefes comunales es la cuestión habitacional. El Topo Ramos junto a su equipo de trabajo pensó una forma innovadora de atravesar el panorama. “Personalmente no soy del criterio de hacer viviendas, sino lotes con servicios”, reconoció. Puso como ejemplo el caso del barrio San Jorge que no tenía ni luz ni agua, el 80% de las viviendas eran de bloque y el 20% de chapa.
Esto “demuestra que el vecino que es independiente, que sale a buscar el trabajo, el mango todos los días hace un esfuerzo sobrehumano para hacer su casa”. Para el jefe comunal en los barrios populares se debería instalar una persona “idónea” que oriente a los vecinos porque muchos en 15 años solo han construido una pieza y un baño. “Capaz que con esos mismos recursos tenían una casa más agradable y otro diseño para que puedan vivir”, reflexionó.