SALTA (Redacción) – El radicalismo de Salta no puede dejar de lado su histórica interna. Es que Rubén Correa no quiere saber nada con Miguel Nanni y todo lo que tenga que ver con él o sus aliados. Más allá de que ahora sea Soledad Farfán la actual conductora de la Unión Cívica Radical, el dirigente universitario no da tregua y desconoce toda decisión que se tome dentro del partido.
En diálogo con un programa del medio Aries, el docente de la UNSA criticó a las autoridades partidarias. Sobre todo después de haber presentado los papeles a la Cámara Nacional Electoral donde pone en tela de juicio a los miembros que integraron la Junta Electoral, el Tribunal de Disciplina y el Tribunal de Cuentas en la convención partidaria.
Luego de eso, manifestó que hay un vaciamiento de poder dentro del partido porque las autoridades no son válidas. “Todo lo que se diga y haga en este momento no tiene validez, ya que la interna no está resuelta”, remarcó Correa. Otro aspecto sobre el cual apuntó fue sobre el balance ya que en los tres años últimos no se presentó nada. Esto podría implicar una quita de los aportes estatales, remarcó.
Por todo esto es que Correa reclama que se revea la elección de las nuevas autoridades y pone en tela de juicio lo que es la conducción de Farfán, quien fue designada por Nanni para conducir los destinos partidarios.
Detrás de todo estaría Nanni
Si hay un adversario que ha elegido Correa ese es Miguel Nanni. Según Chato Correa detrás de todo este comportamiento estaría el ex legislador nacional quien aspira a volver a competir y recuperar la banca perdida. Así la interna radical parece no encontrar su cause ni solución a la vista ya que la disputa entre los referentes partidarios sigue al rojo vivo.
“Hoy hace un esfuerzo por controlar la definición de las candidaturas. Tengo la sensación que él está apuntando a las provinciales y para eso necesita que nadie esté al frente. Esto es un juego para garantizarse un lugar como senador o diputado”, advirtió Correa.