SALTA (Redacción) – El ambicioso plan del presidente Javier Milei de llegar al déficit cero está generando más de un dolor de cabeza a diferentes autoridades universitarias. Es que uno de los principales recortes se hace efectivo justamente en este sector y por eso desde la Universidad Nacional de Salta (UNSA) se pide a los legisladores que hagan presión en Nación para la aprobación del Financiamiento.
Daniel Hoyos, actual rector de la UNSA, se reunió con los Secretarios Generales de la Asociación de Docentes e Investigadores de la UNSa (ADIUNSa) y de la Asociación de Personal de la UNSa (APUNSa). Las partes celebraron la aprobación de la Ley de Financiamiento Universitario. Ahora el reclamo es por la urgente reglamentación de la misma teniendo en cuenta que el presidente prometió que la vetaría.
Lo cierto es que al reglamentarse el Financiamiento Universitario se lograría una fuerte mejora en los salarios de los trabajadores y se actualizarán las partidas presupuestarias para poder cubrir los gastos. La semana pasada se aprobó la normativa en Diputados con 143 votos afirmativos, 77 negativos y una sola abstención. En el Senado fue con 57 a favor, 10 en contra y una abstención.
De aquí se llegó a la conclusión de la necesidad de tener una reunión con legisladores nacionales para que se expresen a favor de las universidades y no cambien su voto. El antecedente de los jubilados está muy fresco y eso genera gran preocupación. Si Milei firma el veto, solicitan que respeten lo voto anterior y defiendan a las universidades nacionales.

Las palabras del rector de la UNSA
Por lo tanto, el rector de la UNSA aclaró que la aprobación en el Congreso es el “es el resultado de meses de demandas de todos los sectores que integran la comunidad universitaria de todo el país, junto a gran parte de la sociedad que defiende el acceso a la educación superior pública como un derecho”. El reclamo es de las universidades nacionales, el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), la Federación Universitaria Argentina (FUA) y otras entidades.
El reclamo inicial es que el Gobierno nacional actualice las partidas presupuestarias destinadas a las universidades. También se busca recomponer los salarios de acuerdo a la inflación informada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC). Se aplicará también un refuerzo de ayuda a las becas estudiantiles.