SALTA (Redacción) – El martes 10 de septiembre, la Cámara de Diputados había aprobado la prórroga de Ley 7857, conocida por ser la norma que hace diez años decretó a la Provincia en Emergencia por Violencia de Género. Al otro día, la familia de Jessica Elizabeth Gutiérrez denunció la desaparición de la joven de 33 años y madre de cuatro niños, sin que hasta el momento nada se sepa de ella.
Solo pasó un día para que se diera por justificada la decisión de los diputados en extender la emergencia por violencia de género, máxime aún con el hallazgo del cadáver de una mujer asesinada debajo del puente sobre el río Arenales, en la zona del barrio Santa Lucía, hecho descubierto este miércoles.
Estos dos casos, sobretodo el de Jessica, son motivos de una gran conmoción entre los salteños, quienes siguen minuto a minuto las novedades en torno a la búsqueda de Jessica, de quien nada se sabe desde el 11 de septiembre pasado, cuando salió de su trabajo, en una sandwichería de La Caldera.
Al reconstruir sus pasos, la policía encontró una cámara de video que registra a la joven cuando caminaba rumbo a su casa, aunque nunca llegó. Al revisar sus redes sociales, se pudo establecer que la joven subió al estado de WhatsApp tres mensajes, pero el último fue borrador, tras lo cual el celular fue apagado.
Tras la denuncia por la desaparición de la joven, la policía comenzó tibiamente la búsqueda de la joven, la que se aceleró y recién cobró mayor dramatismo el 15 de septiembre, cuando fue hallado el cuerpo de Dardo Mamani, pareja de la joven, en inmediaciones de la finca El Nogalar.
El joven se había suicidado, lo que despertó la atención de los policías, quienes cambiaron el enfoque de la búsqueda ante el temor de que Jessica podría haber sido víctima de un hecho de violencia, lo que pudo haber activado la decisión de su novio de quitarse la vida.
Rastrillajes
Ante este giro, la fiscal Mónica Poma, de la Unidad Fiscal de Femicidio, aceleró el ritmo y la búsqueda de Jessica se intensificó, en especial con canes entrenados para esta clase de tareas, sin embargo, no se halló ninguna pista de la joven.
En medio de esa incertidumbre, surgió un dato aterrador que daba cuenta de que, un día ante de la desaparición de Jessica, Mamani fue visto cuando empujaba una carretilla, en la que llevaba un pico en dirección al río, lo que rápidamente fue ligado al suicidio de la pareja.
En vista de ello, ayer la búsqueda se concentró en los alrededores del río, sin embargo, hasta anoche no surgió ninguna pista. El caso, sin dudas, se convirtió en todo un desafío para la fiscalía y las unidades especializadas de la policía, las que, por ahora, parecen desorientadas respecto al rumbo de las pesquisas.
La situación tiene a todos los vecinos de La Caldera conmocionados y ansiosos por saber del paradero de la joven. Al respecto, el senador por ese departamento, Miguel Calabró aseguró que todo el pueblo está consternado por la desaparición de Jésica. “Es una vecina nuestra que falta” expresó.
“Espero que haya buenas noticias, la noticia que esperamos todos y ella esté bien” afirmó. También agradeció a la policía por el operativo desplegado y la colaboración de los efectivos que llegaron de Catamarca y Tucumán. Por último, pidió que la gente colabore en la búsqueda. “Le pedimos a la gente que cualquier información llame al 911, aunque sea de forma anónima” aseguró.