SALTA (Redacción) – De que el ajuste lo iba a pagar la casta se convirtió en la mayor estafa electoral de la historia argentina. La realidad es que los datos actualizados de la brutal devaluación y el feroz recorte que realiza el Gobierno se hizo visible ayer. En los primeros seis meses del año aumentó 11 puntos la pobreza en el país y en Salta también tuvo su impacto en los salteños.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) ayer publicó los datos actualizados de pobreza e indigencia. Los números recabados son totalmente alarmantes con un 52,9% a nivel nacional. Se trata del peor indicador en los últimos 20 años desde que superó la crisis del 2001.
A todo esto, desde el Instituto de Estudios Laborales y del Desarrollo Económico de la UNSa reconocen que era previsible dicha escalada. El investigador Jorge Paz dialogó con InformateSalta y aclaró que estamos muy lejos de salir del pozo o encontrar salida a todo esto. «Es un dato duro, pero, nosotros desde la universidad, habíamos previsto que iba a pasar», admitió.
En esta línea, aclaró que «era esperable, un dato duro pero no sorpresivo, se lo esperaba por cómo se venían aplicando estas políticas y previéndose el golpe probable de las mismas en la situación social», aclaró Paz sobre los indicadores de pobreza en Salta. Se trata de un crecimiento exponencial de los niveles de desigualdad en el país.

Los datos a tener en cuenta de la pobreza
A modo de ejemplo, el investigador de la UNSA sostuvo que son dos aristas claves a tener en cuenta. Una de ellas es el aumento de la canasta básica del 285%, mientras que la suba de ingresos fue solamente del 88%. «Ahí ya tenemos un desfasaje enorme que llevó a esa suba de 12 puntos en un semestre, eso nunca se vio en la historia argentina», reconoció.
Finalmente, fue consultado por posible o salida próxima de esta crisis y desestimó totalmente la opción. Paz no tuvo tapujos para la sinceridad y reconoció que tiene una visión totalmente pesimista hacia adelante. Como no hay aumento de la redistribución ni de los ingresos, es muy difícil salir de este escenario. «Salvo la esperanza de la gente, que dice que la situación va a mejorar, no hay indicadores que muestren un indicio de mejoramiento«, concluyó.