SALTA – Una vez más los medios de comunicación nos hacemos eco de un lamentable suceso. ¿Una muerte evitable? Seguramente. Se supone que la minería es el negocio del futuro, capaz de generar cientos de fuentes de trabajo y llevar desarrollo a los pueblos de la Puna. ¿Pero a qué costo? ¿A costas de una vida humana? Lamentablemente, murió un hombre de 47 años en el proyecto Mariana de la firma china Ganfeng.
Hasta el momento, lo que se pudo recabar es que la víctima era de Tucumán y se llamaba Miguel Alfredo López Aragón. Y de acuerdo a la información recabada, sus compañeros revelaron que el hombre habría fallecido en la madrugada del 5 de octubre. Pero días previos ya había mostrado síntomas de una neumonía no tratada.
De acuerdo a las declaraciones de sus compañeros de trabajo, Miguel no se despertaba como lo hacía habitualmente para comenzar su jornada laboral, por lo que decidieron ir a hablarlo. Pero al ver que no se despertaba, la desesperación comenzó a reinar en el lugar. Minutos después confirmaron que se encontraba sin vida. La tristeza fue total a partir de allí.
Según lo retrata el medio Página 12, López Aragón había visitado varias veces la enfermería del proyecto Mariana, quejándose de un malestar que no lo dejaba trabajar con normalidad. Pero los médicos a cargo no habrían ahondado en el problema y sólo le habrían recetado algún que otro medicamento para que pudiera continuar con su trabajo.
Ante estas versiones, el delegado de la UOCRA, Luis Caballero, salió enardecido a desmentir esta versión que, de acuerdo al medio antes mencionado, comenzó a circular de boca de los mismos compañeros de Aragón. Aun así se quejó de lo que se contó y dijo que la verdad de lo ocurrido sólo será revelada a la familia del occiso.
Este hermetismo no hace más que acrecentar la desconfianza en la minería manejada por empresas chinas. En mayo, ya se lamentó la muerte de Hugo Yucra, el trabajador minero que falleció por una pulmonía no tratada. También a cargo de la misma empresa que tenía contratado a López Aragón.
Otra muerte que no tiene respuestas
En cuanto a la muerte de Yucra, sus tres hijos, jóvenes de 20, 22 y 24 años lograron recabar un poco de información para saber qué había ocurrido con su padre. Y gracias a la valentía de sus compañeros, les contaron que no habría recibido el tratamiento correspondiente a tiempo. Una vez más, la negligencia por parte de la empresa minera entra en escena. Nadie la controla, nadie pregunta, nadie investiga qué es lo que ocurre.
Incluso, en ese momento, el ministro de Producción, Martín De Los Ríos, saltó en defensa de la cuestionada empresa. Dijo que la firma china tiene previsto todos los recursos necesarios para poder ayudar a los trabajadores cuando requieran atención médica. Incluso un avión sanitario que, según los hijos de Yucra, no sirvió de nada.
De Los Ríos aseguró que “los protocolos funcionaron”. Y que Yucra murió “en el camino”. Tristemente, la familia todavía no tiene ninguna certeza sobre la muerte del trabajador minero. Y la de López Aragón tampoco.
El blindaje a las empresas mineras es tal, que no se brinda ningún tipo de información sobre lo que ocurre allá arriba. Sólo se sabe lo que algunos valientes se animan a contar, mientras que otros prefieren callar para preservar sus trabajos. Mientras tanto, representantes del Gobierno provincial no hacen más repetir que los protocolos funcionan. Pero si funcionaran como corresponden ¿Estas muertes se habrían evitado? Nadie lo sabe, porque nadie responde.