Hace pocos días, cinco presos se escaparon de la comisaría de Rosario de la Frontera, y fue por eso que el diputado Gustavo Orozco, de ese mismo municipio, criticó la gestión de las obras que llevaba adelante la Secretaría de Obras Públicas, ya que hace dos años que esa infraestructura debería estar terminada, pero que sigue inconclusa.
El parlamentario dialogó con un medio local y explicó que “la situación está mal, es una comisaría que hace muchísimo tiempo está en construcción. La situación es muy precaria, donde además el personal policial cumple funciones de personal penitenciario. Primero, empecemos que está mal la situación edilicia del edificio, segundo, porque la cantidad de personal no es la cantidad necesaria para la cantidad de presos que alojan en lugares que no corresponden. Son celdas acondicionadas para cuatro y hay 15, 20 personas hacinadas ahí”.
Además, agregó que la Policía de Rosario no debería cumplir la función de cuidadores de los presos, puesto que esa función la tiene el personal del servicio penitenciario como está escrito en las leyes penales. “Hay una realidad también que le estás dando responsabilidades a otros que no tendrían y en condiciones que no tendrían que pasar”, explicó.
En una publicación de junio de este año, el Gobierno de Salta aseguró que la obra contaría con dos plantas y un total de 765 m2, entre espacios cubiertos y semicubiertos. Además que el costo de esta ampliación costaría alrededor de $158.6 millones de pesos, y que al parecer, las obras estarían finalizadas en un 60%. Evidentemente, nada de eso parece ser cierto, y los problemas continúan.
Por último el diputado aseveró que hace mínimo tres años que el edificio está en condiciones precarias, en condiciones de demolición, pero que todavía no existe una veracidad completa de cuando estarán terminadas, además de que según comentó, ni siquiera se ve a personas trabajando en el lugar.