SALTA – El vicegobernador de Salta, Antonio Marocco, manifestó lo mismo que la sociedad toda. A los legisladores les falta capacidad. Interés y, sobre todo, ganas de legislar. Esto a raíz de los escándalos en la Cámara de Diputados y en el Concejo Deliberante, en donde dos oficialistas amenazaron con “bajarle los dientes” a dos opositores.
El presidente del Senado mantuvo la misma línea crítica que tienen los salteños, con respecto al rol de los legisladores: «Hay que subir un par de escalones. En la política se deben discutir ideas y posiciones, no caer en este tipo de confrontaciones. No estamos haciendo bien las cosas. No hay gran capacidad ni preparación en los dirigentes».
Las declaraciones del vicegobernador provincial se dieron en un programa radial de CNN Salta, por lo que fue consultado sobre la actividad legislativa a nivel nacional, y dijo: «Mucho grito, poca idea. Mucho grito, ninguna solución. Y va a llegar el momento que tanto me gritas que te voy a gritar»
Antonio Marocco y el problema de institucionalidad
Cuando se supo que la intervención de Morillo era un hecho, Antonio Marocco, remarcó la falta de institucionalidad que atravesaba la provincia. “Tenemos por principio el respeto a la institucionalidad. Un intendente que está a cargo de un departamento ejecutivo y tenga prisión domiciliaria no es una normalidad institucional. El gobernador procedió a pedir la intervención, cosa que acabamos de hacer por unanimidad”, indicó, en ese momento, el vicegobernador salteño.
En dialogo con la prensa, el titular del Senado, aseguró: “El problema del Intendente en sí es un problema de él con la justicia. Nuestro problema es la institucionalidad. Estamos dando la respuesta necesaria y hemos girad el expediente a la cámara baja”, reconoció Marocco.