SALTA – El gobernador, Gustavo Sáenz, anunció la reactivación de la obra de 254 viviendas a partir de enero del 2025. La cual fue paralizada a fines del 2023 por depender de financiamiento nacional y que presentaba un avance promedio del 74%. Pero como ocurre siempre, la atención se la llevó el espectáculo musical de Sáenz, una vez finalizado el acto.
Entre los anuncios realizados, el Gobernador dijo: “Quiero anunciarles que las 254 viviendas esas que estaban paralizadas, a partir del mes de enero comienzan nuevamente a reactivarse, y de esta forma cumplir con el sueño de esas 254 familias que veían que se volvían a alejar de esa posibilidad de tener su casa propia” expresó.
“Hemos tomado la decisión, hemos buscado los fondos y los hemos encontrado, para que esas 254 familias tartagalenses puedan cumplir con el sueño de la casa propia y para que esos empleados que se quedaron sin trabajo a partir de enero puedan continuar con la construcción de la obra”, dijo.
Pero una vez que Sáenz vio la oportunidad de mostrar sus dotes musicales en Tartagal, no la desaprovechó. Tomó el micrófono y arriba del escenario se puso a cantar La Cerrillana, de Los Chalchaleros. Y como se vio en numerosas oportunidades, la gente que se encuentra alrededor de Sáenz, nunca dejan de aplaudir.
La opinión de la gente no favorece a Gustavo Sáenz
La aparición de Gustavo Sáenz cantando en un acto de fin de año ya no tiene el mismo impacto de simpatía que generaba en los inicios de su gestión. Ahora sólo genera malestar entre los salteños. La población espera soluciones concretas y no espectáculos.
La frase «somos hechos no palabras» de Gustavo Sáenz parece no reflejar la realidad de su gestión según la opinión pública. La gente está disconforme con su administración y la de sus ministros, a pesar del reciente cambio en el gabinete. Este cambio no parece haber generado expectativas de mejora en la vida de los ciudadanos ni en la cobertura de sus necesidades básicas.
La gestión de Sáenz ha estado rodeada de polémicas, incluyendo denuncias por corrupción y manejo irregular de fondos públicos. Estos hechos han contribuido a la desconfianza y el descontento popular. La brecha entre el discurso y la realidad parece ser un tema recurrente en la evaluación de su mandato.