SALTA – Tras la falta de controles que alejen la pirotecnia de las manos de los niños, se supo que, durante esta Navidad, hubo cuatro menores que resultaron con quemaduras debido a su uso. En Salta existe una ley que prohíbe la venta de pirotecnia sonora, algo que, claramente nunca se controló.
Cientos de miles de salteños hicieron caso omiso y tiraron fuegos artificiales durante la Navidad y el saldo fue al menos cuatro niños trasladados al Hospital Materno Infantil con quemaduras. Según se pudo saber, tres de los pacientes arribaron con quemaduras en sus ojos y el otro perjudicado en una de sus manos y ojo.
Desde el centro de salud informaron que, en todos los casos fueron leves «de manejo ambulatorio». Pero además de las quemaduras en los niños, se lamentó la pérdida de cientos de animales que se perdieron. O incluso, en algunos casos, resultaron lastimados a causa de los estruendos generados por la pirotecnia sonora.
Mientras la ONG Padres TEA, que representa a familias con integrantes que padecen Trastornos del Espectro Autista (TEA) y proteccionistas de animales luchan incansablemente para que se controle la venta de pirotecnia en Salta, quedó demostrado que en la Capital no sólo falló la empatía, sino también los controles a cargo de la Municipalidad.
Dura crítica a la Municipalidad de Salta
Luis Gonzales, uno de los referentes de Padres TEA, habló con Radio Salta y expresó su descontento con la situación, ya que aseguró que “fueron más de 30 minutos de bombardeo”. Seguidamente, explicó: “Tenemos documentos fotográficos y fílmicos de cómo se vendía pirotecnia en el centro de la Ciudad y en los diferentes barrios de Salta sin que haya intervención de ningún organismo”.