En Buenos Aires, en plenos controles de alcoholemia del 1 de enero, un Uber moto fue frenado por las autoridades viales porteñas. En el control, el joven dio negativo, pero su acompañante arrojó un resultado positivo. Esta situación generó un debate en la opinión pública, y Matías Assenatto, Secretario de Transito y Seguridad Vial de la Municipalidad de Salta, confirmó que no es necesario que los acompañantes de los motociclistas sean sometidos a controles de alcoholemia en la Provincia.
El funcionario destacó, también, que en Salta no existe una ordenanza que permita implementar un control específico sobre quienes acompañan en una moto. Sin embargo, señaló que el Concejo Deliberante de la ciudad debería abordar esta problemática, ya que una persona que ha consumido bebidas alcohólicas y viaja abrazada al conductor podría provocar un accidente.
Además explicó que los controles continuarán en toda la Provincia: “seguiremos con los controles porque se vienen las carpas, se vienen los festivales fuera de la ciudad. Ya hemos coordinado con lo que es el área de seguridad vial, vamos a hacer controles en conjunto, nosotros a la salida de la ciudad, para que quienes vayan a alguna localidad cercana salgan conduciendo, cumpliendo con las normas de tránsito.”
Además, agregó que los controles continuarán durante los fines de semana, con operativos distribuidos en distintos lugares y horarios, siguiendo la modalidad implementada en los últimos días. Hasta el momento, Seguridad Vial controló unos 1800 autos en año nuevo, en donde 37 dieron positivos de alcohol en la sangre, es decir, un 2% del número citado.
En cuanto a las inspecciones en las carpas, como la ubicada en el centro de convenciones, explicó que el objetivo principal es garantizar un cruce peatonal ordenado y seguro. Aunque también se puede realizar un control de alcoholemia pertinente mientras la carpa esté en funcionamiento. Al respecto, Assenato concluyó: “No realizamos la inspección en ese momento puntual porque no podemos abarcar todo”.