SALTA – Se viven momentos de preocupación total en el Chaco salteño debido a la crecida del Río Pilcomayo. El sistema de alertas del Pilcomayo emitió la alerta debido a que la crecida alcanzó niveles cerca de los 7 metros en la cuenca alta de Bolivia y esto pone en riesgo la región de la cuenca baja donde se encuentra Santa Victoria Este.
Hasta ahora, el punto más alto registrado de la crecida se encuentra en el Puente Aruma de Villamontes (Bolivia), donde alcanzó los 6,48 metros. También hubo una gran crecida en la frontera entre Argentina y Paraguay, en la zona de Misión La Paz – Pozo Hondo, donde se llegó a los 4,13 metros y se espera que siga subiendo con el pasar de los días.
A esto se suman los desbordes en la Ruta Provincial 54 que afectó al paraje La Miguelina. En Bolivia, también hubo desbordes en Viña Quemada y Palca Grande, poniendo en riesgo a los habitantes de todas esas localidades.
El comité de emergencias climáticas está trabajando en las zonas donde rige la alerta para disminuir los efectos de posibles desbordes e inundaciones. También se está colocando anillos en lugares estratégicos para frenar la crecida del río, principalmente en Santa María, La Curvita, La Puntana y Monte Carmelo, así como también en Misión La Paz. Cabe recalcar que en la zona de riesgo viven aproximadamente 15000 habitantes.
Las crecidas en época estival son un problema que amenaza todos los años a los pobladores que viven cerca de los ríos. Cada año ocurren más desbordes e inundaciones, y faltan obras e infraestructura para poder afrontar los daños que causa la crecida de los ríos.
También es evidente una falta de prevención en muchos municipios, sabiendo que este problema afecta a economías locales, artesanos, ganado, transporte, viviendas, vehículos y la población en general. Claramente es necesaria una articulación entre municipios, legislaturas y el gobierno provincial para poder enfrentar de manera eficaz este tipo de desastres.