Connect with us

Hola, ¿qué estás buscando?

Elintra.com.arElintra.com.ar

Salta

Gustavo Sáenz de la obsecuencia a perseguir bolivianos y paraguayos

Cuando las elecciones nacionales exhalaron su último aliento, la amistad entre Sáenz y Massa murió. El Gobernador se lanzó en una furiosa carrera para posicionarse lo más cerca posible de Milei.

Gustavo Sáenz
Gustavo Sáenz

Por Diego Nofal, coordinador de Multimedia y Contenido

SALTA – El gobernador de la provincia de Salta, Gustavo Sáenz, entró en una espiral de obsecuencia que roza con lo vergonzoso. Pero este peligroso camino que ha emprendido, lo llevó a cruzar algunos límites de los cuales es difícil de volver. Desde el año pasado sus declaraciones lo han llevado a ser tildado, en varias conversaciones de la tertulia política vernácula, como un gobernador xenófobo.

El mandatario fue, durante la campaña del balotaje, uno de los primeros dirigentes políticos en apuntalar la candidatura de Sergio Tomás Massa. De hecho el titular del Ejecutivo de Salta invitó al ex ministro de Economía a la inauguración del parque industrial que hoy alberga a la empresa Posco. No solo estuvo Sáenz, también invitó al acto, para hacerle un favor al candidato peronista, a todos los gobernadores del Norte Grande.

Pero todo cambió cuando las elecciones nacionales exhalaron su último aliento. La amistad entre el salteño y el de Tigre murió súbitamente, sin convalecencia previa. El Gobernador de la provincia se lanzó en una furiosa carrera para posicionarse lo más cerca posible de la gestión nacional encabezada por Milei.

Gustavo Sáenz empezó un juego de seducción política

Comenzó haciendo buenas migas con la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel y de a poco fue acercándose al titular de la máxima magistratura nacional. En su afán por mostrar pleitesía, el Gobernador comenzó con gestos que sabía que iban a ser aplaudidos por la tribuna libertaria. Así fue como lanzó su plan para cobrarle la atención médica a los inmigrantes que usen la salud pública provincial.

Hace poco el mandatario anunció que con el dinero que se había ahorrado por negarle atención a los extranjeros se comprarían ambulancias para el interior. Resulta al menos sospechoso porque según el último censo solo 26 mil extranjeros, sin residencia, habitan la provincia definitiva o temporalmente. Además el ahorro no parece haber sido muy significativo, porque las guardias de los hospitales están desbordadas, conseguir turnos para un especialista es casi un milagro.

Pero lo más grave es que las declaraciones del mandatario parecen ser dirigidas solo contra los inmigrantes bolivianos y paraguayos. Hace una semana a tuvo declaraciones, cuánto mínimo, polémicas. Pidió que la Nación les quite a aquellos que no son nativos del país los beneficios sociales. “Aca caminas una cuadra y estás en otro país”, dijo Gustavo Sáenz.

Lo que denotan estás declaraciones es que al titular del Ejecutivo provincial solo tiene problemas con los inmigrantes de países vecinos. Con los inmigrantes de otros países sudamericanos que tienen más afinidad con el presidente Milei parece no tener problema alguno.

Elecciones, una sombra en el norte salteño

Hace años se conoce que en las provincias fronterizas votan extranjeros. Es una práctica que se multiplicó durante la época del kirchnerismo y ahora se mantiene. Los testimonios son contundentes, hablan de colectivos que traen gente de países vecinos para que emitan sufragio con DNI argentino. Es una práctica que habitualmente realiza el oficialismo. Pero en Salta las ciudades que limitan con Bolivia están dominadas por opositores. Así que lo de Sáenz parece ser, además de xenofobia una movida electoral para no verse perjudicado durante los comicios del 2025.