SALTA – La deficiente gestión municipal es cada vez evidente en nuestra ciudad. Basta solo con caminar un poco por el centro o ver las calles de nuestro barrio. Es por eso que vecinos de la zona se comunicaron con el equipo para que vayamos a corroborar el estado de las calles y nuevamente nos encontramos con un desastre.
En dos intersecciones del centro de la ciudad, ubicadas en 20 de febrero y Leguizamón y en 20 de febrero y Belgrano, la destrucción del asfalto es evidente. Hay pozos muy grandes que ponen en riesgo el estado de los vehículos que circulan por esas calles y también de peatones que pasan por las veredas.
Es importante resaltar que estamos hablando de una de las calles más transitadas de Salta y el estado en el que se encuentra es lamentable. Las ruedas de los vehículos se hunden en el pavimento destruido y los huecos se hacen cada vez más grandes. Esto es un peligro para las ruedas, suspensiones y paragolpes de los vehículos y, con la crisis económica actual, no es momento para cargar con los gastos de ese tipo de reparaciones.
Esto también implica un grave problema de tránsito ya que los autos y colectivos intentan esquivar los pozos y esto puede provocar choques si no se realiza con prudencia. En torno a vehículos como bicicletas y motos también es un riesgo, ya que agarrar uno de estos pozos, puede significar que pierdan el equilibrio y se caigan.
En cuanto a los peatones, el riesgo también es importante. Primero porque los vehículos pasan y el agua acumulada les salta a todos los que caminan por la vereda. En segundo lugar, si quieren cruzar, tienen que esquivar los pozos porque puede significar una caída que desemboque en algo más grave.
Claramente todas estas cuestiones muestran el peligro que significa el estado de las calles en Salta, en especial en épocas de lluvia como la que estamos atravesando. Mientras tanto, la municipalidad sigue brillando por su ausencia.