SALTA – En medio de una ciudad que está cada vez más destruida y bajo lemas de ajustes por parte de la municipalidad y el gobierno provincial, se destina el 6,11% del presupuesto municipal para el funcionamiento del Concejo Deliberante de Salta. El promedio a nivel nacional es del 3,25%.
Estas cifras se traducen en un gasto de $10.447.494.261 para el municipio destino a un concejo que no para de derrochar plata en arreglos políticos, contratos, publicidad y gastos totalmente innecesarios. A esto se suma que maneja una planta actual de 750 empleados, una estructura de personal totalmente rebalsada y mayor a lo que utiliza cualquier empresa privada.
El presupuesto municipal total es de $170.801.899.248 que se reparte para el funcionamiento de la ciudad en todos sus sectores, sin embargo, esta gran porción destinada al Concejo Deliberante se traduce en menos obras y menos cuidados de una ciudad que se encuentra cada mes más devastada. Si hacemos números teniendo en cuenta los 746.980 habitantes que tiene la ciudad, por persona habría que gastar aproximadamente $13.986 para mantener el concejo.
De ese presupuesto, más del 80% es destinado a pagar sueldos que incluyen a concejales, administrativos y asesores. Sumado a beneficios que usualmente se pagan. Un gran gasto destinado a un concejo que cada vez es menos eficientes y su trabajo claramente no coincide con los sueldazos que ganan.
La ciudad es un desastre con inundaciones, calles y veredas rotas, basura acumulada, infraestructuras deterioradas, mal uso de lugares públicos, obras inconclusas y demoradas y mientras tanto, los salteños sufren día a día en medio de una gran crisis económica y con falta de agua en los barrios, calles llenas de barro, microbasurales en cualquier lado, entre otras cosas. Todo esto solo para mantener una estructura política que claramente no funciona correctamente, genera un gasto enorme a la ciudad y no beneficia en nada a los salteños.