SALTA – La preocupación por el bajísimo movimiento turístico va en aumento. El sector hotelero trabaja en estrategias para los turistas. La encargada de hablar sobre la actividad turística en el interior de la provincia, fue la integrante de la Asociación de Hoteles de Turismo de Salta, Mariana Farjat.
“El nivel viene aumentando muy levemente pero estamos más bajos que el año pasado, se lo siente”, manifestó la hotelera, en dialogo con el medio Informate Salta. Al respecto, aseguró que la baja está muy ligado a la cuestión económica, teniendo en cuenta los diversos factores que afectaron a los salteños en ese contexto.
Con respecto a la decisión de muchos de vacacionar fuera del país, Farjat indicó: “El tipo de cambio que favorece mucho para salir al exterior nos afecta en el turismo, esa es de las principales cuestiones, Brasil y Chile nos están sacando gente; más una cuestión que fueron muchos años sin que los argentinos salieran, pero Brasil metió mucha promoción”.
En cuanto al turismo en el interior de Salta, Mariana Farjat sostuvo: “Desde San Lorenzo, destino elegido para veranear, pasando por Cafayate, los valles, Cachi, Guachipas, Moldes también con el dique, hay muchos lugares para disfrutar el verano, todos están impulsando para que la temporada salga adelante”.
El turismo en la capital no reacciona
Sobre el final, cerró contando en qué estrategias están trabajando para atraer a los turistas: “Estamos trabajando en captar los mercados de cercanía, esas pequeñas salidas para que las familias vengan a Salta, eso queremos captar en lo inmediato”.
La ciudad Capital no está en condiciones de recibir turistas. El mal estado de las calles, la suciedad y el abandono por parte de la gestión de Emiliano Durand, dan cuenta la falta de interés por mantener a los turistas. Por esa razón, aquellos que vienen de visita prefieren recorrer en interior provincial.
Una triste realidad que se contrapone con los dichos del intendente Emiliano Durand, que se jacta de mantener el orden y la limpieza de una de las ciudades más caras. La realidad es otra y ya no se puede esconder. Los resultados están a la vista e impacta de manera directa en el turismo.