SALTA – Los medicamentos se encuentran actualmente con precios inaccesibles, convirtiéndose en un lujo que pocas personas se pueden dar. Es uno de los productos esenciales que más subieron en el último año, superando incluso los números de inflación anual.
Para una persona mayor o una persona con alguna patología crónica, consumir medicamentos es cosa del pasado. Los gastos que conlleva comprar toda la medicación puede dejar sin comer a las personas. Se trata claramente de un problema grave y que nadie quiere resolver. Las farmacéuticas aumentan a más no poder y el gobierno le resta importancia a estas subas.
Desde que empezó el gobierno de Milei, la inflación acumulada se sitúa en 208,8%. Los medicamentos superaron esa cifra acumulando aumentos hasta del 215%. Es una clara muestra de las acciones que produce el libre mercado en la Argentina. En Salta se manejan aumentos similares y los más perjudicados son los ancianos y quienes padecen enfermedades crónicas.
Esto se suma también a una disminución en la cobertura médica que afronta PAMI en la cual se dejaron a muchos jubilados sin medicamentos. Se acortó la canasta básica de cobertura de medicamentos y los remedios que quedaron fuera, tienen precios irracionales.
Precios de medicamentos, un problema de salud pública en Salta
Salta es una provincia donde los salarios son muy bajos en comparación a otras provincias. Esto hace que sea imposible sobrellevar los gastos médicos cuando se tiene un familiar que necesita tomar medicación cada día. Por ejemplo, en el caso de una persona con problemas respiratorios como el Asma, se puede llegar a gastar más de $150.000. Pensar en que personas de sectores vulnerables de Salta, puedan acceder a medicamentos, es realmente una utopía.
La falta de políticas sanitarias que permitan a los salteños acceder a sus medicamentos, es muy evidente. No hay ningún sector del gobierno provincial ni municipal que tome esto como una verdadera urgencia. Pero la realidad es que si es una urgencia para las personas que toman medicación. Muchos salteños están poniendo en riesgo su salud y el abandono por parte del Estado es una realidad en Salta.