SALTA – Bastan un par de gotas para que la ciudad de Salta, bajo el mando de Emiliano Durand como intendente, para que la gestión quede en evidencia. Calles inundadas, veredas que desaparecen por el agua que se acumula en todos lados. Los salteños se la rebuscan para poder salir.
La provincia lleva varias semanas bajo alerta meteorológica y sufriendo las constantes lluvias. Además de eso y la complicación que significa, los salteños deben lidiar con una gestión deficiente, inexistente, que no hace más que complicarles la vida. Esto se evidenció en una serie de fotografías que llegaron a la redacción de El Intra.
La zona de Alto Noa Shopping, macrocentro de Salta, está intransitable. El agua se apoderó de la calle, de las veredas. Los autos sufren las complicaciones de una gestión que no hizo nada para mejorar las calles, para que una lluvia no significara un enorme desafío.
Cada vez que se anuncian lluvias para la ciudad Capital, los salteños saben que, tristemente, los barrios de Salta serán los más complicados. Que los autos corren el riesgo de quedar atascados en las calles que son tomadas por el agua. Que las veredas también desaparezcan, que los vecinos saquen sus botes para poder andar.
Queda a la vista que el intendente Emiliano Durand no está cubriendo las necesidades básicas de los salteños. Los problemas inmediatos. Los grandes baches que reinan en las calles céntricas no hacen más que generar dolores de cabeza, especialmente cuando llueve.
Las veredas en mal estado también se vuelven una trampa mortal para los que se manejan a pie. El riesgo de caminar sobre algo que no se ve, porque está tapado por agua, es mayor. Los salteños caminan descalzos, con zapatillas en las manos. Una vez más, la gestión de Emiliano Durand hace agua por todos lados, valga la redundancia.


