SALTA – El Alambrado Gustavo Sáenz no logra alejarse de las polémicas y hoy aparecieron unos presuntos propietarios del terreno. Los propietarios tendrían documentos que confirmarían que son propietarios. El gobierno provincial planea seguir con la construcción.
La escandalosa aparición de propietarios del terreno donde se planificaba colocar el Alambrado Gustavo Sáenz, deja ver la falta de planificación y de conocimiento que tienen las autoridades provinciales. La información la confirmó el interventor de Aguas Blancas, Adrián Zigarán en una entrevista con un medio salteño. Los propietarios reclaman una lonja de 70 metros que corresponde a una parte de vereda y otra de calle.
Zigarán afirma que no se puede comercializar terrenos en la frontera y que se está analizando la legitimidad de los documentos presentados. El interventor destacó la presencia de terrenos ilegítimos y usurpados: «el Norte es así, todo es ilegítimo o usurpado, y algún vivo se puso a vender estos terrenos que no se pueden comercializar, y la gente, como no sabe, compra».
Adrián Zigarán afirma que van a proseguir con la construcción del Alambrado Gustavo Sáenz, la cual tiene su inicio previsto para la próxima semana: “Esto no cancelará la construcción, nosotros arrancaremos la semana que viene, salvo que aparezca una medida de no avanzar pero nosotros lo vamos a hacer”.
La inconstitucionalidad de realizar la obra del Alambrado Gustavo Sáenz
Para realizar la obra del cerco fronterizo, es necesario indemnizar a los propietarios del terreno. También la expropiación tiene que ser dictaminada por el aparato legislativo, por lo que si no se saca una resolución o ley, la obra pasa a ser inconstitucional. En caso de que accedan a resarcir a los propietarios, se seguiría incrementando el gasto de la obra.
De todas formas, el gobierno planea iniciar la construcción, sin importarle la inconstitucionalidad y seguramente buscando aprovechar la situación para aumentar el presupuesto para la colocación del alambrado. Presupuesto que de por sí ya es bastante exagerado. El Alambrado Gustavo Sáenz sigue causando polémica por su implementación, la cual viene cargada de mala planificación, desconocimiento de la zona de la frontera y de un importante sobreprecio.